En una noche donde el clima acompañó y el brillo fue protagonista, la ciudad de Puerto General San Martín vivió una nueva edición del Carnaval, consolidando este evento como uno de los encuentros culturales más importantes de la región. El renovado bulevar América, frente al Parque Linda Vista, se transformó en un corsódromo a cielo abierto para recibir a miles de familias que se acercaron a disfrutar de un espectáculo de color y ritmo.

La apertura del desfile estuvo marcada por la pasión local. La Comparsa Iruya hizo su paso frente al público presentando “La epopeya de Sunchales”, una propuesta temática que cautivó por su despliegue coreográfico y el compromiso de sus integrantes.
Posteriormente, el nivel artístico se elevó con la llegada de Arayé. La agrupación cordobesa, oriunda de Porteña y con más de dos décadas de trayectoria, demostró por qué es una de las más premiadas del interior del país. Su presentación destacó no solo por el gran número de bailarines, sino por la complejidad de sus carrozas mecanizadas y la meticulosa confección artesanal de sus trajes.

Gestión y apoyo a la economía local
Durante la jornada, el intendente Carlos De Grandis compartió su entusiasmo con los presentes al afirmar que “nos encanta compartir esta pasión carnavalera con cada vecino que llega a disfrutar de la fiesta. Los recibimos con toda la alegría y la magia que este evento merece”, afirmó el mandatario, subrayando que el éxito de la convocatoria es “el resultado del trabajo organizado y planificado por nuestro equipo de gobierno”.

Además del espectáculo central, el Parque Linda Vista se convirtió en un polo comercial para decenas de emprendedores y artesanos locales. Los feriantes destacaron la gran afluencia de público, lo que se tradujo en un excelente nivel de ventas y una oportunidad clave para visibilizar la producción regional.
Como broche de oro para una noche mágica, el escenario principal vibró con la música de Freddy y Los Solares. La emblemática banda de cumbia santafesina puso a bailar a la multitud, cerrando la jornada del sábado 28 de febrero con la energía y el calor propios de la identidad popular puertense.

