El Tribunal de Disciplina fue implacable tras el "bochorno" vivido ante PSM Fútbol. Pese a haber logrado la clasificación en la cancha, el club de Villa Gobernador Gálvez recibe una sanción ejemplar: inhabilitación deportiva, fuertes multas y suspensiones individuales.
Un golpe de nocaut fuera de la cancha. Así se puede definir la resolución emitida por el Tribunal de Disciplina respecto a los graves hechos de violencia protagonizados por Coronel Aguirre el pasado domingo 30 de noviembre.
El Consejo Federal decidió aplicar el máximo rigor y suspendió al club por el término de un año para participar del Torneo Regional Federal Amateur, tras la batalla campal desatada en la ciudad de Puerto General San Martín.
Lo que debía ser una fiesta deportiva por la sexta fecha de la Región Litoral Sur, donde el equipo "Rojiverde" se impuso por 1 a 0 logrando su clasificación a la segunda fase, terminó en un escándalo policial con heridos, balas de goma y destrozos.
El informe arbitral: la clave del castigo
La sanción se basó principalmente en el "lapidario" informe presentado por el árbitro del encuentro, Joaquín Urbani. En el documento, el juez detalló cómo se originó la gresca tras el pitazo final, señalando a un auxiliar del cuerpo técnico como el iniciador del conflicto.
"Al finalizar el partido logro identificar al kinesiólogo del club Coronel Aguirre, Muñiz Fernando, que comienza a provocar a sus rivales, a generar conflicto, y arroja golpes de puño... y objetos contundentes hacia ellos y hacia la parcialidad local", reza el informe oficial.
La situación escaló rápidamente cuando la seguridad fue desbordada. Según el reporte, entre 20 y 30 hinchas visitantes invadieron el campo de juego, enfrentándose a la policía y agrediendo físicamente a los jugadores de PSM, quienes sufrieron heridas en el rostro y la cabeza. Además, se reportaron destrozos de mobiliario del club local, que fueron utilizados como proyectiles.
Sin defensa y "en rebeldía"
Un agravante en la decisión del Tribunal fue la inacción administrativa de Coronel Aguirre. A pesar de contar con varios días para presentar su descargo, la institución de Villa Gobernador Gálvez no emitió defensa alguna por escrito.
El fallo destaca que "la institución y el integrante del cuerpo técnico acusados han desistido de realizar sus descargos", por lo que el Tribunal procedió a juzgar sus conductas en "rebeldía", considerando que el club "no debe hacerse el distraído por el comportamiento inapropiado de sus simpatizantes, quienes pusieron en peligro la integridad física de los protagonistas".
El detalle de las sanciones
La resolución final es una de las más severas aplicadas recientemente a un club de la Asociación Rosarina en torneos federales y comprende la suspensión deportiva con inhabilitación por un año para participar del Torneo Regional Federal Amateur.
La dura sanción también incluye una multa económica por la cual el club deberá abonar el valor de 100 entradas durante tres fechas consecutivas, y una sanción Individual ya que el kinesiólogo Fernando Muñiz recibió una suspensión de 10 partidos.
Con esta medida, se busca sentar un precedente sobre la responsabilidad objetiva de los clubes respecto al comportamiento de sus allegados y la violencia en el fútbol de ascenso.
