
Una extensa intervención de los bomberos se desarrolló durante la noche del jueves y la madrugada del viernes en Puerto General San Martín, luego de detectarse una presunta reacción química en una estructura industrial ubicada en un predio de montajes sobre avenida Presidente Perón al 700.
El operativo comenzó alrededor de las 20.25 y se extendió hasta la 1.20 de la madrugada, con la participación de efectivos de la Agrupación Bomberos Zapadores de San Lorenzo, Bomberos Voluntarios de San Lorenzo, personal del Comando Radioeléctrico de Puerto General San Martín y especialistas del CIAC.
Al arribar al lugar, los bomberos observaron una estructura metálica de gran porte de la que emanaba una importante cantidad de humo. Según el reporte oficial, la presencia de esa humareda provocaba irritación en las vías respiratorias de vecinos y transeúntes de la zona.
Como medida preventiva, se delimitó un perímetro de seguridad de aproximadamente 100 metros a la redonda, mientras el personal equipado con elementos de protección personal y equipos de respiración autónoma avanzó para inspeccionar el sector.
Mediante el uso de una cámara termográfica, los bomberos detectaron un foco de combustión en el interior de la estructura. Posteriormente, representantes de la empresa propietaria del predio informaron que el equipo provenía de una planta industrial de Villa Gobernador Gálvez y había sido destinado al desmantelamiento y descarte.
Se trataba de un condensador desolventizador-tostador que aún contenía restos de aceite vegetal, harinas y hexano. De acuerdo con la evaluación técnica realizada en el lugar, el equipo no presentaba riesgo de explosión, aunque era necesario enfriar su interior para extinguir partículas incandescentes y evitar la continuidad de las emanaciones de humo.
Con esa información, los equipos de emergencia iniciaron una compleja tarea de apertura de compuertas superiores utilizando herramientas provistas por la empresa. Luego comenzaron las maniobras de enfriamiento mediante dos líneas de mangueras abastecidas por una de las unidades de bomberos.
Durante toda la intervención se monitoreó la temperatura interna mediante cámara termográfica para verificar la evolución del proceso y garantizar la seguridad de los operarios y del personal actuante.
Según detalló el informe oficial, para controlar la situación fue necesaria la utilización de aproximadamente 10 mil litros de agua.
Las tareas fueron coordinadas por el subjefe de la Agrupación Bomberos Zapadores de San Lorenzo y culminaron sin que se registraran personas lesionadas ni daños adicionales.
El incidente generó preocupación entre vecinos de la zona debido a la presencia de humo y al despliegue de numerosas unidades de emergencia, aunque finalmente la situación pudo ser controlada mediante un trabajo conjunto entre las distintas fuerzas intervinientes.
