
En una jornada clave para el esclarecimiento del homicidio de Benjamín Scerra, el joven de 19 años que era intensamente buscado, la Justicia local dio un paso fundamental. Este viernes, tras finalizar la audiencia imputativa en los Tribunales de San Lorenzo, el fiscal Aquiles Balbis, brindó detalles contundentes ante los medios de comunicación sobre la situación procesal de los nuevos detenidos y el macabro trasfondo del crimen.
La audiencia apuntó directamente contra los hermanos Alexis Hereñú (alias "El Corto") y Fabiana Hereñú. Ambos se suman a Darío y Luciano Hereñú (hermano y sobrino de los imputados, respectivamente), quienes ya se encontraban bajo prisión preventiva. Con este avance, la Fiscalía formalizó la atribución fáctica contra los cuatro miembros del clan familiar bajo una calificación penal extrema: "homicidio doblemente calificado por el concurso premeditado de dos o más personas".
Alexis Hereñú era el último eslabón que permanecía prófugo de la Justicia. Sobre él pesaba una orden de captura desde el pasado 14 de mayo. Tras intensas tareas investigativas y múltiples allanamientos en el barrio El Espinillo, las fuerzas policiales lograron materializar su detención el sábado pasado en la localidad bonaerense de San Nicolás.
Durante la audiencia de este viernes, la estrategia de los nuevos imputados se desmoronó rápidamente. Según confirmó el fiscal Balbis, Alexis Hereñú optó por su derecho a no declarar, mientras que Fabiana Hereñú realizó una declaración de escasos diez segundos intentando despegar a su hermano Alexis de la escena, sosteniendo una coartada que terminó siendo completamente desacreditada por la evidencia técnica.
El móvil: de una pulseada banal a una "venganza" en grupo
Al ser consultado sobre el desencadenante del ataque, el fiscal Balbis sepultó las primeras versiones que apuntaban a una simple discusión del momento. La hipótesis fiscal corroborada demuestra una trama mucho más oscura basada en una supuesta venganza.
De acuerdo a los testimonios recolectados de las personas que se encontraban en el lugar, la secuencia comenzó en la casa del padre de los Hereñú, en El Espinillo. Luego, se trasladaron al domicilio de Alexis. En el marco de una reunión donde jugaban a las pulseadas y se jactaban de participar en supuestos ilícitos, Benjamín Scerra habría hecho manifestaciones vinculándose con un delito del cual resultó víctima uno de los hermanos Hereñú.
"El reconocimiento de la víctima generó la reacción violenta de todos los presentes. No fue solo un ataque momentáneo; planificaron emboscarlo cuando se retiraba para darle muerte", detalló el funcionario del Ministerio Público de la Acusación (MPA).
Respecto a los rumores sobre si el joven de 19 años trabajaba para bandas criminales, Balbis fue cauteloso: "Se hacía alusión a hechos cometidos entre 2023 y 2024, cuando Benjamín era prácticamente un niño. No descartamos ni afirmamos nada, será materia de otro análisis, pero sí nos sirve para establecer el móvil y la saña de los imputados".
Cámaras de seguridad de última hora confirman la "cacería"
La pieza fundamental que terminó de acorralar a los hermanos Hereñú surgió tras un exhaustivo rastrillaje del personal policial en el interior de El Espinillo, un barrio de trazado sumamente irregular. La fiscalía logró acceder a filmaciones de cámaras de vigilancia vecinales que registraron de manera cronológica el minuto a minuto del horror.
Este registro fílmico sepultó la versión de los imputados, quienes pretendían sostener que le habían devuelto las pertenencias al joven y que este se había marchado bajo su propia voluntad.
Una emboscada indefendible en el monte
El Fiscal describió el violento desenlace que padeció Scerra en la zona descampada: "En el monte, Benjamín peleó en primer lugar con Luciano, quien portaba una cuchilla, y luego con Darío. Ninguno de los dos pudo derribarlo ni introducirlo a la zona frondosa. Es allí donde intervienen Alexis -también armado con un arma blanca- y Fabiana. Lo abordan, lo hieren de gravedad, le roban y finalmente los cuatro deciden perseguirlo y rematarlo".
Para la Fiscalía, existió una coautoría clara y una intervención múltiple que resultó absolutamente indefendible para la víctima.
Por último, el Dr. Balbis aclaró una confusión administrativa en torno a la carátula original, donde figuraba el nombre de Félix Scerra (padre de la víctima) ligado a supuestas amenazas: "El padre no tiene nada que ver con el hecho. Él simplemente denunció el pedido de paradero original en la Unidad Fiscal de Rosario. A partir del hallazgo del cuerpo en el monte, tomamos intervención nosotros por el homicidio doblemente calificado", concluyó de manera tajante.
