María Cecilia Vranicich, fiscal general de la provincia
Tras conocerse el veredicto que condenó al ex fiscal regional Patricio Serjal y al ex empleado judicial Nelson Ugolini por asociación ilícita y otros delitos vinculados a la red de juego ilegal en Rosario, la fiscal general de la provincia, María Cecilia Vranicich, valoró el fallo como “valiente, ejemplar y reparador”.
“Los jueces hablaron del daño institucional que provocaron estos desempeños, pero hoy sentimos que este fallo nos repara como institución”, señaló Vranicich. “El Ministerio Público de la Acusación está en una etapa de fortalecimiento, y este veredicto nos deja fortalecidos como institución. Es un antes y un después en la historia de la Justicia santafesina”, sostuvo.
La funcionaria también remarcó el trabajo del equipo de fiscales que llevó adelante la investigación y el juicio, y reconoció que el caso tiene una connotación amarga porque “las personas condenadas formaron parte del propio MPA”.
En relación a las alusiones del tribunal sobre posibles vínculos políticos, Vranicich se limitó a expresar que “esa parte de la investigación ya tiene una imputación y serán los fiscales que la llevan adelante quienes respondan sobre ese tema”.
“Un hito en la persecución de la corrupción”
Por su parte, los fiscales José Luis Caterina y Marisol Fabbro, integrantes del equipo que llevó adelante la acusación en el juicio, coincidieron en calificar el fallo como un hecho histórico en la lucha contra la corrupción institucional.
Caterina expresó que el tribunal “ratificó los hechos y la teoría del caso de la fiscalía tras más de un mes y medio de debate y producción de pruebas”. Y agregó: “Creemos que este fallo marca un hito en la persecución de la corrupción. El MPA demuestra que tiene los anticuerpos necesarios para perseguir su propia corrupción y comenzar a curar esa herida institucional que este caso generó”.
El fiscal también destacó que el tribunal descartó la teoría de la defensa sobre una supuesta persecución política, al considerar que “no encontró sustento probatorio alguno”.
“No trabajamos por una pena, sino por la verdad de los hechos”
La fiscal Marisol Fabbro subrayó que la importancia del fallo no radica solo en la pena impuesta, sino en el aval pleno que el tribunal dio al trabajo del Ministerio Público.
“Estamos totalmente conformes. Más allá del monto de la pena, lo significativo es que el tribunal avaló absolutamente el contenido de la acusación. No trabajamos por una pena, sino por una teoría del caso que fue confirmada en todos sus términos”, afirmó.
Fabbro también recordó que este juicio fue la segunda etapa de una investigación más amplia, en la que intervinieron numerosos fiscales y equipos técnicos que “trabajaron de manera excelente desde la recolección de pruebas hasta la construcción de la hipótesis delictiva”.
Por último, Caterina reconoció además la dificultad que implicó para el equipo acusar a un ex superior jerárquico dentro del mismo organismo. “Serjal fue nuestro jefe. No fue fácil, pero logramos anteponer la importancia de la investigación y la persecución de corrupción y anteponer nuestra función a cualquier cuestión de sensibilidad personal".
