Con el cierre de Fate, 920 trabajadores quedaron en la calle
Lo que comenzó como una advertencia por la pérdida de competitividad terminó en el colapso total. La mayor fabricante de neumáticos del país sucumbió ante la apertura de importaciones, marcando un punto de inflexión para el modelo productivo nacional.
La postal del amanecer en San Fernando no fue la del habitual cambio de turno, sino la de un muro policial y un cartel frío que clausuró ocho décadas de historia. Fate, el gigante de los neumáticos y símbolo de la burguesía industrial argentina, anunció este miércoles su cierre definitivo y la liquidación de sus activos, dejando en la calle a 920 trabajadores.
La decisión de la familia Madanes Quintanilla no es un movimiento de reestructuración ni un concurso de acreedores: es una capitulación. Con la planta operando apenas al 25% de su capacidad (150.000 unidades mensuales de las 600.000 posibles), los dueños sentenciaron que el modelo de negocio es inviable bajo las actuales reglas de juego.
El diagnóstico de la empresa es directo y apunta a la Casa Rosada. Según el comunicado oficial, la política de apertura indiscriminada de importaciones impulsada por el gobierno de Javier Milei transformó el mercado interno en un escenario imposible para la producción local.
Así comunicó la empresa a sus trabajadores, el cierre de la planta
Cifras del colapso
En solo un mes, ingresaron al país 860.000 neumáticos de origen chino, mientras que actualmente 3 de cada 4 ruedas que circulan en Argentina son importadas. Firmas como Pirelli y Bridgestone observan el cierre de Fate como un espejo de su propio futuro cercano.
"Se liquida todo y se baja la persiana", fue la frase lapidaria que circuló desde la dirección de la compañía, descartando cualquier plan de salvataje estatal o privado.
Para los 920 operarios, administrativos, camioneros y personal de maestranza, la noticia llegó en forma de gigantografía. No hubo reuniones previas ni telegramas anticipados. La planta amaneció blindada por efectivos policiales para evitar que los trabajadores retomaran sus puestos por la fuerza.
Alejandro Crespo, titular del Sindicato de Trabajadores del Neumático (SUTNA), se presentó en el lugar y vinculó el cierre con la reciente reforma laboral: "Este es el ejemplo del país que vamos a tener si no defendemos los puestos de trabajo", disparó ante una asamblea que ya se declaró en estado permanente.
Mientras algunos trabajadores lograron ingresar al predio y se mantienen en las terrazas y jardines, la empresa asegura que las indemnizaciones se pagarán "conforme a la ley".

Así comunicó la empresa a sus trabajadores, el cierre de la planta