Celulosa Argentina, que atraviesa una de las peores crisis de su historia, podría ser rescatada por el Grupo Da Rosa, firma misionera dedicada a la forestoindustria. La propuesta cuenta con el apoyo del gobierno de Corrientes, que ofreció financiamiento a través del banco provincial para facilitar la compra de Forestadora Tapebicuá, una de las unidades productivas de la compañía.
Actualmente, las plantas de Celulosa en Capitán Bermúdez (Santa Fe), Zárate (Buenos Aires) y Corrientes permanecen paralizadas, con más de US$128 millones de deuda y un concurso preventivo iniciado hace dos semanas. El proceso judicial se activó tras el reconocimiento del “estrés financiero” que incluyó caída de ingresos, mora en los pagos y suspensión parcial de actividades.
La situación golpea directamente a los trabajadores, que aún no percibieron los salarios de agosto, mientras que los haberes de septiembre quedaron incorporados al proceso concursal.
En paralelo, acreedores solicitaron la quiebra de la empresa, y también se radicó una denuncia en la Comisión Nacional de Valores (CNV) por presuntas irregularidades en la reestructuración societaria.
El viernes próximo será una jornada clave: si el juez acepta levantar el concurso y valida el ingreso del Grupo Da Rosa con respaldo estatal, podría iniciarse la reapertura parcial de la planta ya en el corto plazo, lo que daría oxígeno a la actividad y esperanza a cientos de familias que dependen de la compañía.
