
La Municipalidad de San Lorenzo finalizó este miércoles la campaña destinada a renovar el arbolado del histórico predio. La última etapa incluyó ceibos, jacarandáes y ejemplares descendientes del Pino Histórico. La intervención busca recuperar árboles perdidos por el paso del tiempo, tormentas y fuertes vientos.
La Municipalidad de San Lorenzo completó este miércoles el programa de reforestación del Campo de la Gloria, una intervención mediante la cual fueron incorporados 120 nuevos árboles al histórico espacio de la ciudad.
La etapa final consistió en la plantación de 22 ejemplares, entre ellos ceibos, jacarandáes y “nietos” legítimos del Pino Histórico, que se sumaron a las especies colocadas durante las últimas semanas.
El intendente Leonardo Raimundo participó de la jornada y destacó la importancia de sostener una planificación que permita fortalecer el patrimonio natural del Campo de la Gloria y, al mismo tiempo, acompañar la preservación de un sitio estrechamente ligado a la historia de San Lorenzo.
La iniciativa fue gestionada por la Subsecretaría de Preservación del Medio Ambiente, encabezada por María Elena D’Abate, y surgió ante la necesidad de renovar progresivamente el arbolado de un predio cuyos ejemplares originales fueron plantados, en gran medida, durante la década de 1960.
Con el transcurso de los años, diferentes fenómenos climáticos, particularmente fuertes vientos y tormentas, sumados al deterioro natural propio de la antigüedad de los árboles, fueron provocando la pérdida o afectación de numerosos ejemplares. Frente a esa situación, el municipio puso en marcha un proceso integral de recuperación.
Especies elegidas para mejorar las condiciones del predio
En una primera instancia fueron plantados 100 árboles, entre robles, fresnos, crespones, tilos y liquidámbares. La selección de las especies, según explicaron desde la repartición municipal, respondió no sólo a criterios paisajísticos sino también a las condiciones ambientales que se pretende generar dentro del Campo de la Gloria.
Al tratarse en buena medida de especies de hojas caducas, durante el invierno la pérdida del follaje permite un mayor ingreso de luz solar, mientras que en primavera y verano las copas proporcionan sombra y ayudan a disminuir la temperatura en diferentes sectores del predio.
A esos ejemplares se añadieron ahora ceibos y jacarandáes, además de árboles con un particular valor simbólico para la ciudad: descendientes del histórico pino bajo el cual, según la tradición, el general José de San Martín descansó y redactó el parte de la victoria luego del Combate de San Lorenzo.
De esta manera, la intervención buscó combinar la recuperación ambiental y paisajística con la preservación de elementos vinculados a la identidad histórica sanlorencina.
Con la colocación de los últimos ejemplares quedó completada esta etapa del programa, que deja al Campo de la Gloria con 120 nuevos árboles destinados a reemplazar progresivamente las pérdidas sufridas durante décadas y fortalecer el arbolado del espacio público más emblemático de San Lorenzo.
