
En una noche vibrante y disputada palmo a palmo, Alexis Camejo dejó una actuación de altísimo nivel, aunque no le alcanzó para arrebatarle la corona argentina de la categoría superpluma a Mariano Pérez. El boxeador sanlorencino fue protagonista de un combate cerrado y muy técnico frente al campeón defensor, quien terminó reteniendo el cinturón por decisión mayoritaria en lo que fue su primera defensa exitosa.
Desde el campana inicial, Camejo saltó al cuadrilátero con una propuesta clara y agresiva. El púgil local tomó las riendas de la pelea durante los primeros asaltos, achicando distancias, ejerciendo una presión constante sobre el área del rival e imponiendo un ritmo frenético que incomodó al titular de la corona, quien optó por replegarse y trabajar tácticamente a la distancia.
Con la experiencia que lo caracteriza, Pérez logró capear la tormenta inicial y fue de menor a mayor. A medida que transcurrían los rounds, el campeón logró encontrar sus espacios, hacer valer su alcance y equilibrar el trámite del choque. Lejos de amedrentarse, Camejo sacó a relucir su característico temperamento en la recta final de la noche: apretó los dientes, aceleró en el tramo decisivo y puso contra las cuerdas al campeón en busca de dar el zarpazo definitivo.
La paridad de la contienda quedó en evidencia al momento de la lectura de las tarjetas oficiales: Mientras los jurados números 1 y 2 fallaron a favor de Pérez 96 a 94, el jurado número 3 le dio la victoria a Camejo 96-94.
Así, el fallo definitivo selló la victoria por decisión mayoritaria para Pérez, asegurando que el cinturón nacional permanezca en Pontevedra.
Pese a la amargura del resultado, Alexis Camejo dejó una imagen intachable en su regreso al cuadrilátero. Su nivel competitivo y la entrega demostrada ante un rival de jerarquía confirman que el representante de San Lorenzo sigue estando plenamente vigente y capacitado para codearse con los mejores de la categoría en el plano nacional.
