
El cantante sanlorencino se impuso en la sub sede Rosario del Festival Nacional del Tango de La Falda. Será una revancha personal tras no haber podido competir en 2024 por problemas de salud y luego de atravesar la pérdida de su padre, el recordado Nito Palacios en 2025.
El próximo fin de semana, el cantante sanlorencino Marcelo Palacios cumplirá uno de los desafíos más importantes de su carrera artística cuando suba al escenario principal del Festival Nacional del Tango de La Falda, en Córdoba, considerado el máximo encuentro tanguero del país. El artista obtuvo ese derecho al consagrarse el pasado 24 de junio en el certamen Pre La Falda de Rosario, una clasificación que, además de representar un logro artístico, tiene para él un profundo significado personal.
Palacios explicó que esta será su tercera clasificación al prestigioso festival y recordó el camino recorrido hasta llegar a esta nueva oportunidad. "Me volví a presentar después de dos años. Es la tercera vez que lo hago", señaló. Su primera victoria fue en 2019, en la subsede Villa Constitución. Más tarde volvió a imponerse en Rosario, en 2024, aunque aquella alegría quedó trunca. "Por un problema de salud no pude ir a cantar a La Falda", recordó.
El año siguiente no quiso competir. La muerte de su padre, el recordado conductor radial, presentador y cantante Nito Palacios, marcó un antes y un después. "En 2025 no me presenté en ningún lado. Había perdido a mi papá, mi compañero, así que no quise cantar", confesó.
Este año, alentado nuevamente por la organización, decidió regresar. "Me invitaron, me volví a presentar, participé y gané en Rosario otra vez. Esta vez sí me cuidé mucho más la salud y todo está listo para poder estar en La Falda", expresó con entusiasmo.
Un tango cargado de emociones
Para alcanzar la clasificación, Palacios eligió una obra muy especial: "El bazar de los juguetes", de Miguel Caló, un tango que define como su "caballito de batalla", pero que además lo conecta íntimamente con la memoria de su padre.
"Ese tango es una historia de niño que tengo con mi papá", explicó. Y recordó que ya en 2024 había encarado aquel desafío motivado por él. "Mi papá me dijo que quería acompañarme. En esta oportunidad ya no lo tenía físicamente, pero dije: voy a ir a cantar 'El bazar de los juguetes'".
La interpretación fue tan convincente que el jurado no necesitó recurrir a una segunda interpretación para desempatar. "Canté ese tango y no necesité el segundo", destacó.
El artista también valoró el nivel de la competencia rosarina, considerada una de las plazas más fuertes del país. "Rosario tiene muy buen nivel. Con algunos nos conocemos de otros escenarios. Todos vamos girando en las distintas subsedes", comentó.
Marcelo Palacios con el certificado de ganador del Pre La Falda 2026
Un cambio histórico en el Festival
La edición 2026 del Festival Nacional del Tango presentará una modificación importante en su formato, que entusiasma especialmente a Palacios.
Hasta el año pasado, los concursantes competían un día antes del festival, en un teatro diferente al del festival mayor y únicamente frente al jurado. Los ganadores recién luego tenían la posibilidad de cantar en el escenario principal. Pero, este año todo será diferente.
"Ya no existe más ese día anterior. Ahora se canta compitiendo sobre el escenario mayor, el mismo viernes del festival", explicó. Eso significa que los concursantes compartirán la programación con los artistas consagrados.
"Se hace una tanda de concursantes, viene un artista, otra tanda, otro artista... O sea que sí o sí vamos a compartir escenario con las figuras que se presentan esa noche", detalló. Y no solo será solamente el escenario. "El público es el mismo, porque es tal cual como comienza el espectáculo", remarcó.
Además, quienes resulten ganadores volverán a presentarse el sábado ya como artistas consagrados. "O sea que, por más mal que vayan las cosas, hay un tema que cantar delante del mismo público, en el mismo escenario. Eso ya es una experiencia enorme", sostuvo.
Lejos de sentir una presión adicional, Palacios considera que el nuevo formato incluso juega a favor de los artistas. "Voy a volver a subir con el mismo tango, por las mismas razones personales que te contaba", adelantó.
También aseguró haber llegado en óptimas condiciones físicas. "Me estoy preparando muy bien. Este año me cuidé mucho la salud". Paradójicamente, entiende que cantar frente al público y no únicamente ante un jurado le permitirá disfrutar mucho más de la experiencia.
"No es lo mismo cantarle a un jurado y a nadie más, que subir a hacer un show y que alguien me juzgue", reflexionó. Y sintetizó su filosofía con una frase que resume su manera de entender el escenario: "Voy a subir a cantar como me subiría a cualquier espectáculo, a cantarle al público. Como artista es una presión mucho menor", adelantó.
Un dato importante: quienes deseen seguir su participación podrán hacerlo en directo tanto por la Televisión Pública como por el canal oficial de YouTube del Festival Nacional del Tango de La Falda.
Del folclore al tango, de la mano de Nano Drovetta
Aunque hoy es reconocido principalmente como cantor de tango, Palacios llegó a ese género profesionalmente casi por casualidad.
"Canto tango porque lo escuchaba mi papá", recordó, aunque aclaró que en su casa también abundaba el folclore. Nito Palacios integraba el conjunto Los Tres Amigos, pero en el ámbito familiar también interpretaba tangos.
Sin embargo, el salto profesional llegó de otra forma. "El tango llega profesionalmente a mi vida de la mano de Nano Drovetta", contó. La historia ocurrió en 2004, en un espectáculo multitudinario junto a artistas como Los Palmeras y La Mosca.
Durante la prueba de sonido, Palacios interpretó apenas media canción de tango, aunque su repertorio previsto era íntegramente folklórico. "La realidad era que yo no sabía tangos", admitió entre risas.
Sin embargo, el organizador quedó tan impactado por aquella interpretación que pidió que actuara como cantor de tango. "En tres horas me aprendí dos tangos, que los meché entre el folclore que ya tenía preparado", recordó.
Aquella presentación cambió su destino artístico. "Nano me dijo: 'Vamos a hacer tangos'. Me llevó a Buenos Aires, grabé mi primer disco en 2004 y, a partir de ahí, hice muchísimos espectáculos".
Aunque continúa interpretando distintos estilos musicales y trabaja además como animador de eventos, reconoce que encontró en el tango su verdadera identidad. "El tango es algo que expreso con mucha más facilidad que el resto", aseguró.
Un estilo propio
A la hora de elegir repertorio, Palacios busca diferenciarse. "Siempre busco tangos conocidos pero complejos de interpretar. Algo que no cante cualquiera", explicó.
Considera que esa elección, sumada a su manera de cantar, le permitió construir una identidad artística. "Gracias a Dios tengo un estilo muy personal. Quizás por mi timbre de voz y todo lo demás, le encontré la vuelta a esa clase de tangos y con eso me va muy bien", expresó.
También disfruta especialmente de obras menos transitadas por otros intérpretes, como el vals "Caserón de Tejas", de Sebastián Piana y Cátulo Castillo, inmortalizado por María Graña, a quien considera "la mejor intérprete". Otro de los temas que más satisfacciones le dio es "Canción desesperada", de Enrique Santos Discépolo.
Finalmente, Palacios reflexionó sobre la esencia interpretativa del género. "El tango se interpreta porque las letras siempre cuentan una historia", explicó, convencido de que el cantor debe transmitir mucho más que afinación.
Para el artista, el tango sigue teniendo un público fiel y exigente. "Es un público más chico, pero todos saben de tango", afirmó.
Con esa experiencia, una historia personal atravesada por la música y el respaldo de una carrera construida durante más de dos décadas, el cantante de San Lorenzo buscará este fin de semana escribir un nuevo capítulo sobre el escenario más emblemático del tango argentino.
