El mapa empresarial del cordón industrial santafesino atraviesa un movimiento clave tras la venta de Femaco, histórica firma dedicada a la comercialización de materiales para la construcción, por parte del Grupo Brayco al Grupo Soime–Cedimet, un conglomerado también integrado por capitales locales.

Femaco, con más de 60 años de trayectoria en el sector, pasa así a manos de un grupo con sede en Fray Luis Beltrán. Soime SRL, una de las firmas que lo integran, opera desde 1993 en el ámbito de la ingeniería, fabricación y montaje industrial, destacándose en la producción de tanques de almacenamiento, recipientes a presión y estructuras metálicas. En tanto, Cedimet se especializa en la comercialización y abastecimiento de materiales tecnológicos para la conducción de fluidos y el desarrollo de industrias pesadas.
Desde el Grupo Brayco explicaron a Punto Biz que la decisión responde a una estrategia de focalización de negocios. La compañía buscará concentrar sus recursos técnicos, económicos y operativos en áreas con mayor proyección, como la ingeniería, la obra civil y el alquiler de equipos para sectores como la minería, el oil & gas y la agroindustria. También prevén fortalecer sus servicios logísticos vinculados a terminales portuarias y expandir el negocio de renta de maquinaria pesada.
“Ya estamos muy enfocados en proyectos vinculados al oil & gas y la minería. Tenemos sede en Neuquén y Salta desde hace un tiempo, y el año pasado buena parte de nuestras operaciones fueron para proyectos relacionados con un oleoducto en construcción en Bahía Blanca, así como al litio en minería. También queremos potenciar el alquiler de equipos pesados, una unidad que proyectamos hacer crecer a corto y largo plazo”, señaló Mariano Brajkovic, director ejecutivo de Brayco, al portal de negocios especializado Punto Biz.
Por su parte, el Grupo Soime–Cedimet suma con esta adquisición una plataforma operativa ya consolidada, lo que le permitirá ampliar su presencia territorial y avanzar en el negocio del abastecimiento para la construcción. La operación complementa su trayectoria en provisión de equipos y materiales para industrias como la minera, petroquímica y de biocombustibles.
En cuanto a Femaco, desde la compañía aseguraron que la continuidad operativa en la región está garantizada. La firma mantendrá su identidad y vínculo con el mercado local, aunque ahora contará con un respaldo financiero y técnico más robusto para adaptarse a las crecientes exigencias del sector.
Cabe destacar que en los últimos años la empresa atravesó un proceso de transformación tecnológica que la llevó a dejar atrás el formato tradicional de corralón para reconvertirse en una comercializadora moderna, con fuerte orientación al servicio al cliente y la digitalización. En ese marco, incorporó sistemas de gestión ERP y CRM, junto con herramientas logísticas que permiten monitorear entregas en tiempo real, lo que incrementó su atractivo para inversores y facilitó su integración al nuevo grupo empresario.
