
El conflicto gremial de los trabajadores y trabajadoras comunales de la localidad de Ricardone escaló un nuevo peldaño tras el rotundo fracaso de la última instancia de diálogo en el Ministerio de Trabajo. Tras cumplirse el cuarto intermedio pactado hasta el pasado viernes, la ausencia de las autoridades comunales en la mesa de negociación dinamitó las posibilidades de un acuerdo inmediato.
A pesar de la expectativa por destrabar el reclamo salarial, el presidente comunal de Ricardone, Facundo Morandín. no envió representantes del Ejecutivo a la sede ministerial, delegando la presencia únicamente en su asesor legal. Esta postura fue interpretada por el gremio como una falta de voluntad política para resolver el diferendo.
Edgardo Quiroga, Secretario General del Sindicato de Trabajadores Municipales (SITRAM), fue tajante al término del encuentro: "No se presentaron, solo enviaron al abogado de la comuna. Así que se dieron por terminadas las audiencias y se otorgó libertad de acción a cada parte."
Ante la falta de una propuesta de recomposición salarial que satisfaga las necesidades de los empleados municipales, el gremio activó de inmediato su plan de lucha. Tras una jornada de asamblea permanente que se extendió durante todo el día lunes, en la que los trabajadores y trabajadoras mantuvieron debates constantes, se decidió un paro de 24 horas para este miércoles 13 de mayo, que afectará la prestación de servicios en toda la localidad.
De este modo, al finalizar las instancias administrativas en el Ministerio, el conflicto entra en una etapa de mayor confrontación directa. El núcleo de la disputa radica en el pedido de actualización de los haberes. Según fuentes gremiales, la inflación erosionó el poder adquisitivo de los agentes comunales y la negativa de Morandín a presentar una oferta superadora llevó la situación a un punto de no retorno.
