
Este 8 de abril se cumple medio año del fallecimiento de Dominic, el niño de 5 años cuya muerte sacudió a Fray Luis Beltrán. Su familia denuncia una cadena de negligencias que comenzó con un diagnóstico superficial y terminó en tragedia. El reclamo de justicia se traslada a las calles.
El 8 de octubre de 2025 quedó marcado como el día en que la vida de una familia se quebró por lo que denuncian como una "atención médica negligente". Dominic era un niño sano, pero un cuadro de vómitos y diarrea lo llevó a la guardia del Hospital Granaderos a Caballo de San Lorenzo. Hoy, a seis meses del hecho, su familia rompe el silencio sobre las irregularidades médicas que precedieron su muerte.
Un diagnóstico sin sustento y la medicación bajo sospecha
Según el relato directo de su madre, en la guardia del Granaderos a Caballo al niño le giagnosticaron una gastroenteritis viral de forma clínica, sin realizarle ningún tipo de estudio complementario (análisis de sangre o imágenes) que respaldara ese cuadro.
La denuncia se agrava al señalar que, pese a que el niño no presentaba fiebre, se le administró Dipirona. "Mi hijo era un niño sano", sostiene su madre, quien cuestiona no solo el tratamiento recibido, sino la falta de rigurosidad profesional ante los síntomas del menor. Poco después, Dominic falleció.
Profesionales bajo la lupa y un sistema que no responde
Uno de los puntos de mayor dolor e indignación para la familia es la falta de consecuencias legales para los responsables. A medio año del fallecimiento la médica pediatra involucrada continúa atendiendo pacientes de manera normal. Hasta la fecha, la profesional no fue caratulada ni siquiera como sospechosa de mala praxis en la causa.
Además, los resultados finales de la autopsia siguen siendo una deuda pendiente para el esclarecimiento de los hechos.
La movilización de este miércoles 8 de abril no es solo un recordatorio, es una exigencia de respuestas concretas. La comunidad se concentrará a partir de las cinco de la tarde en la pasarela de avenida San Martín y Barragán en Fray Luis Beltrán, para pedir que el caso no quede en el olvido y para exigir que la salud pública cuente con profesionales idóneos y presencia pediátrica constante.

