El traslado del histórico sable corvo del general José de San Martín comenzó este sábado por la mañana, en cumplimiento del decreto presidencial que ordena su salida del Museo Histórico Nacional y su restitución al Regimiento de Granaderos a Caballo.
La operación se desarrolla bajo estrictas medidas de seguridad y conservación. Desde Presidencia de la Nación se difundieron imágenes oficiales del procedimiento, en las que se observa el retiro de la reliquia y su traslado en un estuche especialmente diseñado, con destino a su nuevo ámbito de custodia.

De acuerdo a lo dispuesto por el Gobierno nacional, el sable quedará bajo custodia militar permanente en el cuartel de Granaderos, ubicado en el barrio porteño de Palermo. No obstante, este sábado es trasladado de manera excepcional a la ciudad de San Lorenzo para formar parte del acto central por los 213 años del histórico Combate.
La presentación se concretará durante la ceremonia que encabezará el presidente Javier Milei en el Campo de la Gloria, escenario emblemático del enfrentamiento ocurrido en 1813 contra las fuerzas realistas. Allí, el jefe de Estado entregará formalmente la custodia del sable al Regimiento de Granaderos a Caballo.
El acto tendrá una marcada carga simbólica y política. Según se anticipó, Milei será el único orador y la jornada incluirá una recreación histórica del combate, un desfile de granaderos y la participación de agrupaciones tradicionalistas.

Será esta la primera vez, en la que el sable original estará físicamente en San Lorenzo, el mismo territorio donde San Martín comandó su única acción militar en suelo argentino.
La decisión del Ejecutivo generó una fuerte controversia. Descendientes de la familia de Juan Manuel de Rosas (el prócer a quien San Martín obsequió el sable corvo) habían presentado una medida cautelar para frenar el traslado, argumentando la existencia de condiciones vinculadas a la donación de la pieza. Sin embargo, la Justicia Federal rechazó el planteo al considerar que no estaba acreditada una obligación legal que impusiera la permanencia del sable en el museo.
En su resolución, la jueza Macarena Marra Giménez sostuvo que los actos administrativos “se presumen legítimos” y habilitó el traslado, aunque aclaró que la investigación de fondo continúa abierta.
