La Municipalidad de San Lorenzo y el Ministerio de Igualdad y Desarrollo Humano de la provincia de Santa Fe rubricaron este martes un convenio para la implementación del programa Banco Solidario, una herramienta destinada a fortalecer a emprendedores de la economía social mediante microcréditos a tasa cero.
El encuentro se realizó en el Coworking municipal de Saavedra 440 y contó con la presencia del intendente Leonardo Raimundo, el presidente del Concejo Hernán Ore, las diputadas Silvana Di Stefano y Melina Giorgi, y la directora provincial de Economía Social, Celeste Ruiz Díaz, quien encabezó la presentación del programa.
Ruiz Díaz explicó que el Banco Solidario “es un programa de microcréditos a tasa cero para emprendedores de la economía social” y que su objetivo es “dar el empujón que muchas veces hace falta para que un emprendimiento pueda crecer”. Según detalló, los beneficiarios pueden solicitar hasta un millón de pesos, con la posibilidad de devolverlo en hasta 12 cuotas, de acuerdo a su capacidad de pago.
El programa está dirigido a personas mayores de 18 años que no tengan acceso al sistema financiero formal. “Está destinado a quienes no tienen recibo de sueldo ni monotributo y por lo tanto no podrían acceder a un crédito bancario. Allí es donde el Estado tiene que estar presente, brindando un microcrédito sin pedir ningún tipo de garantía”, subrayó la funcionaria, al remarcar que “la verdadera garantía es saber que son emprendedores que vienen trabajando hace tiempo y saben cómo invertir ese dinero”.
Ruiz Díaz recordó que el Banco Solidario “había desaparecido durante los últimos cuatro años” y que fue recuperado por decisión del gobernador Maximiliano Pullaro y la vicegobernadora Gisela Scaglia. “Hoy estamos presentes en 154 localidades, trabajando junto a municipios y comunas, que son los encargados de realizar la selección e inscripción de los emprendedores”, indicó.

Respecto al tipo de proyectos que pueden acceder, precisó que el programa apunta a quienes producen bienes o servicios, como los rubros de gastronomía, cultura, carpintería, lavandería, fotografía o producción audiovisual. “Los créditos pueden destinarse a la compra de insumos o pequeñas maquinarias”, añadió.
La directora aclaró además que tener una billetera virtual o recibir algún tipo de ayuda social no impide acceder al beneficio, y destacó que la mayoría de los emprendedores beneficiados “tienen entre 35 y 55 años, personas que han perdido su fuente laboral o que, pese a tener trabajo, hoy no logran alcanzar un ingreso suficiente”.
En cuanto a la sustentabilidad del programa, Ruiz Díaz explicó que “el Banco Solidario se llama así porque, a medida que los emprendedores van devolviendo sus cuotas, esos fondos se reciclan para generar nuevos créditos”. De esta manera, “la segunda edición que estamos implementando este año se nutre de lo recuperado en la primera, permitiendo duplicar la cantidad de microcréditos”.
Finalmente, consultada sobre la convivencia entre emprendedores y comerciantes formales, Ruiz Díaz aclaró que “es importante distinguir entre los emprendimientos de la economía social y las reventas”. En ese sentido, afirmó que “los conflictos suelen surgir con quienes venden productos comprados, no con quienes fabrican los suyos. En el marco del programa, la reventa no está permitida: se trabaja exclusivamente con quienes producen bienes o servicios propios”.
Con una inversión provincial que supera los 1.500 millones de pesos y un alcance de más de 4.200 emprendedores en toda Santa Fe, el Banco Solidario se consolida como una herramienta concreta de impulso a la economía social y al desarrollo productivo local.
