
Una tarde de extrema tensión se vivió el sábado en las inmediaciones de calle Luis Borghi al 100, cuando un hombre de 37 años fue aprehendido tras amedrentar a un grupo de personas, entre los que se encontraban menores de edad, utilizando un rifle.
El episodio se desencadenó tras varios llamados a la central de emergencias 911. Según informaron fuentes policiales, los vecinos de la zona denunciaron que un individuo había proferido amenazas de muerte y efectuado detonaciones hacia un sector del vecindario. La rápida llegada del personal de la Brigada Motorizada de la UR XVII fue clave para evitar que la situación escalara a una tragedia.
Al arribar al lugar, los efectivos se encontraron con una comunidad movilizada que aportó descripciones precisas sobre el sospechoso. Gracias a este trabajo conjunto entre vecinos y uniformados, se logró identificar el domicilio del agresor en cuestión de minutos.
La Fiscalía tomó intervención inmediata en el caso, caratulando el hecho como "amenazas calificadas". El arma fue secuestrada debido a su alta capacidad intimidatoria y por haber sido el instrumento utilizado para alterar el orden público.
Desde la Jefatura de la Unidad Regional XVII destacaron el "compromiso ciudadano" como el factor determinante para el éxito del procedimiento.
