Tras una sesión maratónica, la Cámara de Diputados aprobó el proyecto de reforma laboral con modificaciones respecto al texto enviado por el Senado. Con este escenario, la iniciativa regresa a la cámara de origen para su sanción definitiva.

En este contexto, el voto de los legisladores por la provincia de Santa Fe resultó determinante y reflejó las profundas divisiones ideológicas que atraviesan el mapa político actual.
El oficialismo: Alineación total
El bloque de La Libertad Avanza (LLA) mantuvo una postura unificada y sin fisuras. Los representantes santafesinos del partido gobernante votaron en bloque a favor del proyecto, argumentando la necesidad de modernizar el sistema laboral para fomentar la creación de empleo.
Votaron a favor: Rocío Bonacci, Alejandro Bongiovanni, Romina Diez, Nicolás Mayoraz, Agustín Pellegrini, Valentina Ravera, Juan Pablo Montenegro, Yamile Tomassoni y Verónica Razzini.
La oposición: El rechazo del peronismo
Desde la vereda opuesta, el bloque de Unión por la Patria cerró filas en contra de la reforma. Los legisladores peronistas manifestaron que las modificaciones vulneran derechos adquiridos y no garantizan una mejora real en las condiciones de los trabajadores.
Votaron en contra: Germán Martínez, Florencia Carignano, Alejandrina Borgatta, Diego Giuliano, Agustín Rossi y Caren Tepp.
El bloque "Provincias Unidas": Un voto dividido
La nota distintiva de la jornada la dio el espacio de Provincias Unidas, compuesto por referentes del PRO, la UCR y el Socialismo. A diferencia de otros bloques, aquí no hubo consenso y la votación se dividió según las terminales políticas de cada legislador. A favor: Gisela Scagliia y José Nuñez del PRO/UCR y en contra: Esteban Paulón y Pablo Farias del Socialismo.
Con la aprobación en Diputados, el proyecto vuelve al Senado. La Cámara Alta deberá decidir si acepta las modificaciones introducidas ayer o si insiste en su redacción original. De cumplirse los pronósticos del oficialismo, la reforma está a solo un paso de convertirse en ley nacional.
