El Espacio por la Verdad, la Memoria y la Justicia del Cordón Industrial difundió un comunicado para recordar a Carlos Vergara, trabajador y militante político de la ciudad de San Lorenzo, al cumplirse 50 años de su secuestro y desaparición forzada, ocurrida el 20 de enero de 1976, en los meses previos al último golpe de Estado.
Vergara tenía 25 años, era obrero en Petroquímica Argentina (PASA) e integraba el Bloque Sindical del Peronismo Auténtico y Montoneros. Había nacido el 4 de noviembre de 1950 en San Lorenzo y vivía en calle Yrigoyen N° 1660. Su historia forma parte de la larga lista de víctimas del terrorismo de Estado durante la última dictadura cívico-militar.
El operativo de secuestro
Según destaca el comunicado, el grupo que llevó adelante el operativo represivo primero fue a buscarlo a la planta de PASA Petroquímica, en Puerto General San Martín, donde trabajaba. En ese intento, los represores “se llevaron al diariero que tenía un puesto de venta en la puerta, al cual liberaron a las pocas cuadras al advertir el error”.
Horas más tarde, el accionar se trasladó al domicilio familiar. “Siendo las 23 horas, al oír que alguien llamaba a la puerta de acceso, Vergara procedió a abrir cuando irrumpieron seis individuos”, señala el texto difundido por el Espacio por la Memoria.
Una vez dentro de la vivienda, los secuestradores “redujeron a los ocupantes de la finca, registraron las distintas habitaciones y procedieron a llevar al patio a las dos familiares mujeres que se encontraban con él”. Finalmente, “la patota se dio a la fuga llevándose consigo a Carlos en una pick up o camión”.
Desde ese momento, Carlos Vergara permanece desaparecido.
El comunicado recuerda además que cinco días después de la desaparición, sus compañeros de trabajo iniciaron medidas de fuerza para exigir su aparición con vida, reclamo que no obtuvo respuesta por parte de las autoridades de facto.
Memoria en el espacio público
Carlos Vergara era hijo de Filadelfio Vergara, un reconocido dirigente del Partido Comunista, y su nombre hoy forma parte de la memoria colectiva de la ciudad: una calle del barrio Mitre lleva su nombre, como forma de homenaje y reparación simbólica.
A medio siglo de su secuestro, el Espacio por la Verdad, la Memoria y la Justicia del Cordón Industrial vuelve a traer su historia al presente, reafirmando su compromiso de repudio a uno de los períodos más oscuros de la historia argentina.
