La transición tecnológica hacia el sistema Free Flow en el enlace interprovincial Rosario-Victoria dejó al descubierto una realidad alarmante: la vulnerabilidad total de los trabajadores y de su propio sindicato.
A pesar de que el gremio SUTRACOVI conocía los pliegos de la nueva licitación, la respuesta ante la inminente pérdida de 70 puestos de trabajo ha sido, por lo menos, tibia. El secretario general, Leandro Bond admitió recientemente que la empresa "no tiene obligación de tomar a la gente" y que su gestión se limitó a "alcanzar los currículums", una acción que los propios trabajadores consideran insuficiente y meramente administrativa ante la magnitud del conflicto.
Si bien el sistema Free Flow representa un avance técnico, en otras partes del país se negociaron transiciones donde el personal es reconvertido a tareas de control de patentes, atención al cliente o mantenimiento. En el caso del Rosario-Victoria, el gremio parece haber aceptado el argumento empresario de que "el pliego no obliga", dejando a los trabajadores a merced de la buena voluntad patronal en un mercado laboral cada vez más complejo.
