
La sensación de inseguridad se instaló con fuerza en el barrio FONAVI Oeste de la ciudad de San Lorenzo, una de las zonas más densamente pobladas de la localidad, donde viven alrededor de 500 familias en apenas diez manzanas. Desde la vecinal vienen reiterando pedidos de refuerzo en materia de seguridad, pero aseguran que, hasta el momento, no han obtenido respuestas concretas.
Según manifestaron desde la entidad barrial, se elevaron notas formales tanto a la Policía de la Unidad Regional XVII como a Gendarmería Nacional, además de mantener reuniones y gestiones ante concejales locales. Incluso, indicaron que un jefe de Gendarmería se comprometió a desplegar patrullajes en las inmediaciones de la plaza Presbítero Diego Mortarotti. Sin embargo, los vecinos sostienen que esa presencia “no se está viendo”.
En cuanto al accionar policial, reconocen que algunos móviles recorren la zona, aunque de manera esporádica. “Cada tres o cuatro horas pasa un patrullero, pero no alcanza”, señalaron, al tiempo que remarcaron la necesidad de una presencia fija en horarios críticos.
Uno de los puntos más sensibles se ubica en torno a la Escuela Secundaria N° 549, sobre calle Fray García al 2000. Allí, aseguran, se registran episodios frecuentes de violencia entre jóvenes. Según indicaron, grupos de adolescentes provenientes de otros barrios suelen acercarse al lugar para provocar a los estudiantes al momento de la salida, arrojando piedras y generando enfrentamientos. La situación, afirmaron, ya habría motivado una denuncia por parte de las autoridades del establecimiento.
El reclamo también se extiende a las horas nocturnas y de la madrugada, momentos en los que muchos vecinos se trasladan hacia o desde sus trabajos, o regresan de sus actividades educativas. “Se necesita presencia real, no solo que el móvil pase”, insistieron desde la vecinal.
Otro de los aspectos que genera alarma es la presunta venta de estupefacientes en espacios públicos, especialmente en inmediaciones de la escuela y en la plaza del barrio. En ese sentido, cuestionan que, cuando los móviles policiales o de Gendarmería recorren el lugar, no descienden a identificar a las personas ni a verificar situaciones sospechosas. “Muchas veces se ven grupos con envoltorios, pero nadie interviene”, advirtieron.
En relación a la prevención tecnológica, los vecinos reconocieron la instalación de cámaras de video vigilancia en puntos estratégicos, como la esquina de Fray García y José Ingenieros, a metros de las escuelas y otra en Hugo del Carril y Escalada, que monitorea la plaza. No obstante, señalaron que no tienen conocimiento de intervenciones concretas a partir de esas imágenes.
“El barrio siempre fue tranquilo, de gente trabajadora, pero en el último tiempo notamos la llegada de personas desconocidas, que estarían vinculadas a hechos delictivos, que aprovechan la falta de controles”, expresaron con preocupación.
Desde la vecinal del barrio FONAVI Oeste reiteran el pedido urgente de medidas que incluyan patrullaje constante, presencia efectiva de uniformados, identificación de personas en la vía pública y acciones concretas de prevención, en un contexto que, aseguran, ya no admite más demoras.
