En el marco de las negociaciones paritarias, el Gobierno de la provincia de Santa Fe mantuvo este martes una extensa reunión con los gremios estatales ATE y UPCN, sin lograr consensuar una propuesta salarial que pudiera ser trasladada a las bases. El encuentro, que se desarrolló en Casa de Gobierno y se extendió por casi dos horas, finalizó sin una oferta concreta y pasó a un cuarto intermedio hasta el lunes 11 de agosto a las 8:15.
La reunión estuvo encabezada por el ministro de Gobierno, Fabián Bastía, y el ministro de Economía, Pablo Olivares, mientras que por el sector gremial participaron Marcelo Delfor, representante de ATE, y Jorge Molina, secretario general de UPCN.
“Estamos evaluando alternativas que tengan en cuenta el impacto de la economía nacional en las cuentas públicas”, explicó Bastia. “Vamos a seguir charlando para construir una oferta que sea viable”, añadió el funcionario, quien resaltó la intención del Gobierno provincial de sostener el diálogo con los sindicatos.
Por su parte, Olivares apuntó a la dificultad del escenario actual al afirmar que "trabajamos en buscar el mejor acuerdo que deje tranquilidad a las partes en cuanto al poder adquisitivo y que, al mismo tiempo, sea pagable por el Gobierno. Por eso es clave continuar trabajando”, indicó el ministro de Economía.
Desde los gremios, sin embargo, las expectativas son moderadas y la preocupación crece. Marcelo Delfor (ATE) advirtió que el tiempo apremia: “Se terminan los plazos y si no consensuamos una propuesta razonable, la actitud de los sindicatos seguramente será otra”, anticipó.
Además, remarcó la necesidad urgente de una recuperación salarial frente al contexto económico. “Queremos buscar la fórmula que permita recuperar el salario de los trabajadores. Hay una variación importante del dólar, presión devaluatoria e inflación que afectan el poder adquisitivo”.
Jorge Molina (UPCN), en tanto, señaló que aún se discute si la propuesta será trimestral o semestral. El dirigente sindical también puso el foco en la situación general del país. “La llegada del presidente Javier Milei trajo pérdida de ingresos y más de 250 mil puestos de trabajo. Siempre tuvimos una actitud abierta al diálogo y no al conflicto, somos optimistas en que Gobierno y trabajadores alcanzaremos un acuerdo”.
