
Huéspedes oriundos de la región que se encontraban alojados en el complejo Viva Dominicus de Bayahíbe vivieron horas de terror. Tras ser evacuados por el siniestro en el que falleció una turista, descubrieron mediante geolocalización que el personal del hotel les mentía y que sus pertenencias estaban siendo saqueadas.
Lo que debían ser unas vacaciones de ensueño en el Caribe se transformó en una verdadera pesadilla para una pareja de turistas oriundos de San Lorenzo. Tras el voraz incendio desatado el pasado viernes por la mañana en el complejo hotelero Viva Dominicus Beach de Bayahíbe, en República Dominicana -un trágico siniestro que obligó a la evacuación de 1.700 huéspedes y en el que lamentablemente falleció una turista italiana por inhalación de humo-, los santafesinos comenzaron a vivir una segunda e inesperada odisea: el saqueo de sus pertenencias.
En medio de la confusión generalizada y el caos del operativo de evacuación, el personal del hotel le comunicó formalmente a la pareja sanlorencina que su habitación había sido completamente destruida por el fuego y que, por ende, habían perdido absolutamente todo lo que tenían.
Sin embargo, la sospecha se encendió cuando decidieron rastrear la ubicación en tiempo real de sus dispositivos electrónicos.
Un reclamo desesperado
"¡Por favor difundir, nos están robando todo!", reza el desesperado pedido de auxilio en las redes sociales realizado por Karen Bassan, integrante de la pareja de turistas En la misma publicación, la sanlorencina denuncia que el hotel se llama a silencio y no les brinda ningún tipo de respuestas. "Hoy descubrimos que nuestros dispositivos electrónicos aparecen ubicados en distintos lugares de la zona e incluso algunos en La Romana. El hotel no brinda respuestas, no nos permite acceder a la zona alegando restricciones de las autoridades, pero empleados publican videos desde el interior de ese mismo sector", fustigó públicamente arrobando a la cuenta oficial del establecimiento turístico.
La tecnología expuso la mentira
A través de los sistemas de rastreo satelital, los damnificados descubrieron con indignación que sus pertenencias no se habían quemado, sino que se estaban "moviendo". Karen relató el desesperante momento en sus redes sociales: "Fuimos a la ubicación donde nos marcaba la computadora. Ayer me marcó fuera del hotel, a la vuelta. Hice la denuncia y a la hora que hice la denuncia volvió al hotel".
Al confrontar a la seguridad del complejo con las pruebas en la mano, la situación se tornó aún más tensa: "Fui hoy a la ubicación y le dije a seguridad del beach: 'acá está mi computadora, la quiero. Mi mochila marrón'. Y automáticamente ahí está mi mochila. Pero no me la dejan recuperar hasta que no llegue al Hotel Palas... No puedo tocar mis cosas", lamentó.
Según el testimonio de la joven, los cierres de sus bolsos habían sido violentados y manipulados. La sospecha de los turistas apunta a una entrega o a un accionar directo de los empleados del lugar: "Nos dicen que nuestra habitación está destruida. La fuimos a ver por atrás del hotel. Nuestra habitación está en perfecto estado, solo se quemó la paja. Está entera, tenemos fotos, videos, todo. Nos quieren vaciar las cosas".
Incluso las fuerzas policiales que intervinieron en el lugar calificaron el accionar del complejo como "una vergüenza". Hasta el momento, los sanlorencinos se encuentran atrapados en una encrucijada legal y diplomática, exigiendo la devolución total de sus elementos de valor y, fundamentalmente, de sus pasaportes para poder regresar al país.
