Tras años de incertidumbre financiera y administrativa, la firma de tratamiento de residuos peligrosos cambia de dueños. Los gremios confirmaron que se garantizó la continuidad laboral de los 120 empleados.
IDM, la planta dedicada al tratamiento de residuos industriales peligrosos situada sobre la Ruta 10, a escasos metros del cruce con la Ruta 11 y la Autopista Rosario-Santa Fe, fue adquirida por el grupo inversor Caterina Group de Buenos Aires.
La noticia trajo un alivio inmediato a las familias que dependen de la planta. La confirmación del traspaso llegó a través de las entidades gremiales, quienes están a la espera de la presentación de las nuevas autoridades ante los trabajadores.
La venta de IDM no es un hecho aislado, sino el desenlace de un periodo turbulento. En los últimos años, la compañía atravesó una severa crisis financiera y dirigencial que puso en jaque su operatividad.
El año pasado fue el más crítico, con suspensiones de autorizaciones medioambientales que derivaron en meses de inactividad fabril. Durante ese periodo, los trabajadores debieron afrontar esquemas de suspensiones rotativas. La ubicación estratégica de la planta contrastaba con una gestión que parecía no encontrar el rumbo para estabilizar las cuentas.
Actualmente, unas 120 personas desempeñan tareas en el predio de la zona norte de San Lorenzo. La complejidad de la operación de IDM hace que convivan diversos marcos regulatorios, incluyendo a los sindicatos de Camioneros, Químicos, Empleados de Comercio y Carga y Descarga.
Desde el Sindicato Químico de San Lorenzo, celebraron el acuerdo: "A Los químicos, por lo que conversamos, se nos reconoce la antigüedad y la continuidad laboral", anunciaron.
El traspaso de IDM representa no solo una solución para el conflicto laboral, sino una oportunidad de saneamiento para una empresa clave en el engranaje del tratamiento de residuos en el Cordón Industrial.
