Luego de las medidas de fuerza que paralizaron las administraciones locales la semana pasada, y tras la amenaza de nuevas medida se dictó la Conciliación Obligatoria por la Provincia y se fijó una nueva audiencia para el 20 de marzo.

La cronología del conflicto marca un endurecimiento de las posiciones. La semana pasada, el gremio llevó adelante un plan de lucha que forzó la intervención del Ministerio de Trabajo. Con el dictado de la Conciliación Obligatoria, los trabajadores suspendieron las medidas.
Sin embargo, el último encuentro con los representantes de intendentes y presidentes de comunas dejó un sabor amargo. Según FESTRAM, los mandatarios locales "utilizaron la conciliación para ganar tiempo, pero no para traer soluciones".
El punto de ruptura fue la negativa de los Intendentes a garantizar el piso salarial que la Provincia sí otorgó a sus empleados centrales. "Acatamos la conciliación con la expectativa de una mejora real, pero nos encontramos con que los Intendentes ofrecen lo peor de la paritaria provincial y desconocen los mínimos que protegen a los salarios más bajos", denunciaron desde la Federación.
Los números del rechazo
La oferta rechazada consiste en un 12,5% para el primer semestre de 2026, desglosado de la siguiente manera: 2,6% en enero (ya percibido); 2,6% para abril; 3,3% para mayo; 4% para junio y 3% retroactivo por la política salarial 2025.
Para el gremio, estos montos -que en algunos sectores representan apenas $45.900 de aumento para abril- son insuficientes frente a la escalada de precios. "No podemos permitir que los trabajadores municipales sigan cayendo bajo la línea de pobreza mientras los ejecutivos locales miran para otro lado", sentenciaron.
