Este jueves 19 a las 19.30h se realizará en la Casa por la Memoria del Cordón Industrial, ubicada en avenida San Martín 3590 de la ciudad de San Lorenzo, la primera proyección pública del documental “La Historia Intermedia”, una realización de Hernán Trivisonno y Emiliano Ovejero que aborda el funcionamiento de un centro clandestino de detención, tortura y exterminio que operó durante la última dictadura en la localidad de Timbúes.

El trabajo audiovisual, que fue concebido hace más de una década, busca reconstruir uno de los episodios más oscuros ocurridos en la región y poner en discusión una historia que, según sus realizadores, todavía permanece poco conocida en el propio territorio donde sucedió.
Una historia que comenzó a investigarse en 2010
En diálogo con SINTESIS, Hernán Trivisonno explicó que el proyecto se gestó alrededor del año 2010 con el objetivo de visibilizar lo ocurrido en el sitio conocido como “La Intermedia”, un caserío ubicado a la vera de la autopista Rosario-Santa Fe, frente a la estación de servicio YPF, que pertenecía a la familia del represor Luis Amelong, actualmente condenado por delitos de lesa humanidad.
El entrevistado sostuvo que el documental se impulsó durante la gestión comunal de Amaro González y contó con la colaboración de la Secretaría de Derechos Humanos de la provincia y del Equipo Argentino de Antropología Forense, encabezado en ese momento por Juan Nóbile. La intención -explicó- era “hacer visible este hecho tan oscuro y generar el debate sobre la participación y los roles de quienes ocupaban cargos en aquel momento en Timbúes”.
Sin embargo, señaló que pese al tiempo transcurrido, la producción nunca pudo proyectarse públicamente en esa localidad. Por eso valoró la iniciativa de la Casa por la Memoria de San Lorenzo, que finalmente permitirá su estreno ante el público.
Un centro clandestino en pleno Cordón Industrial
Trivisonno remarcó que Timbúes posee el trágico antecedente de haber sido “el único pueblo del sur de la provincia de Santa Fe en donde funcionó no sólo un centro de detención, sino también de exterminio”.
Según relató, en 1978 -en el contexto del Mundial de Fútbol organizado en Argentina- algunos detenidos que permanecían en Rosario (ciudad que era una de las sedes del evento deportivo en el estadio de Rosario Central) fueron trasladados para evitar la exposición internacional. En ese marco, Amelong habría ofrecido la propiedad familiar para alojar a prisioneros ilegales.
De acuerdo con la investigación presentada en el documental, 14 detenidos fueron asesinados en ese sitio, que luego continuó funcionando como lugar de detención clandestina durante varios años.
Entre los casos abordados aparece el de Raquel Negro, militante del Cordón Industrial que fue secuestrada estando embarazada, trasladada a un hospital de Paraná para dar a luz a mellizos y posteriormente asesinada en La Intermedia.
Consultado sobre por qué gran parte de la población de Timbúes desconoce estos hechos a pesar de haber ocurrido en la propia localidad, Trivisonno consideró que durante la dictadura “en los pueblos se vivió un poco de costado, como diciendo que en realidad no pasaba nada”, producto -según explicó- de un fuerte aparato de propaganda destinado a ocultar los crímenes del terrorismo de Estado, como las desapariciones, el robo de bebés y los asesinatos. En ese contexto, sostuvo que Timbúes “no escapó a esa lógica”, y que con el tiempo también se consolidaron relatos que terminaron instalándose como verdades sobre lo ocurrido en aquellos años.
El investigador también se refirió al funcionamiento institucional de las comunas durante el gobierno militar. Señaló que en la mayoría de los pueblos del país se desplazó a los presidentes comunales electos y que, en muchos casos, quedaron al frente de la administración funcionarios de carrera mientras la Junta Militar evaluaba quién ocuparía formalmente el cargo. En ese marco, explicó que las autoridades militares designaron como presidente comunal de Timbúes a Blas Fiorenza, padre del actual jefe comunal.

Investigación, testimonios y reconstrucción judicial
El documental, que fue dirigido por Emiliano Ovejero, con investigación y guion de Trivisonno y producción de la Comuna de Timbúes- se divide en dos partes.
La primera reconstruye el hallazgo de tres cuerpos NN encontrados a la vera del río Carcarañá y enterrados en el cementerio de Timbúes, uno de los cuales pudo ser identificado años después como Alcides Gasman, un joven de 24 años oriundo de Entre Ríos, asesinado de un disparo en la cabeza.
La segunda parte se centra en el funcionamiento del centro clandestino y en las declaraciones judiciales del represor arrepentido Eduardo Costanzo, quien brindó testimonios en la causa Guerrieri–Amelong. El documental incluye registros de la inspección ocular realizada por el juez y el fiscal en el predio de La Intermedia, donde Costanzo relató cómo operaba el lugar y cómo se ejecutó el asesinato de los detenidos.
Trivisonno describió como especialmente impactante un pasaje del testimonio del represor, cuando se le preguntó qué había ocurrido con los cuerpos de las víctimas. Según recordó, Costanzo respondió: “Se los tiró al mar, en la bahía de Samborombón… habría que preguntarle a los tiburones quién comió a quién”.
Un disparador para debatir la democracia
Para el investigador, la proyección del documental busca abrir una discusión que trascienda el pasado. En ese sentido, señaló que el objetivo es que la producción pueda circular por escuelas e instituciones educativas para promover la reflexión histórica y política.
En el cierre de la entrevista, Trivisonno planteó una mirada que vincula la memoria histórica con el presente político del país. Destacó que este año “se cumplen 50 años del último golpe cívico, militar, empresarial y eclesiástico” y consideró que ese aniversario obliga a revisar el estado actual de la democracia.
“El documental busca generar debate y participación”, expresó, al tiempo que sostuvo que la discusión debe interpelar al sistema político y su representatividad, y a la sociedad en su conjunto. “Hoy tenemos que discutir la democracia, cómo está siendo vulnerada y pasada por arriba”, advirtió.
En ese sentido, dejó una reflexión final que resume el espíritu del trabajo: “Hay que preguntarse si realmente hoy tenemos democracia o no, y si esta democracia es lo que le sirve a las mayorías”.
