
La Cámara de Apelaciones de Rosario confirmó por otros seis meses la prisión preventiva efectiva de Eduardo “Pata” Mordini, uno de los principales imputados en la causa que investiga el femicidio de Sofía Delgado. La resolución fue adoptada por la jueza Carolina Hernández, quien ratificó la medida cautelar que había sido dispuesta en primera instancia por el juez Eugenio Romanini.
Tras la audiencia, desde la querella se destacó que durante el debate se analizaron las pruebas reunidas en la investigación y se sostuvo que las evidencias continúan siendo contundentes contra todos los acusados. “Se debatieron en la audiencia todas las pruebas que son contundentes contra la totalidad de los imputados, entre ellas las que involucran a Mordini”, señalaron.
La defensa del imputado había solicitado el cese de la prisión preventiva argumentando que atraviesa conflictos familiares y que su integridad física estaría en riesgo dentro de la unidad penitenciaria donde permanece alojado. Mordini planteó que mantiene causas abiertas en el ámbito del Juzgado de Familia y que teme por su seguridad dentro del establecimiento carcelario.
Sin embargo, tanto la Fiscalía como la querella rechazaron esos planteos y remarcaron la existencia de numerosos elementos probatorios que comprometen al acusado. Entre las evidencias mencionadas figuran resultados de ADN, mensajes intercambiados entre los imputados, elementos secuestrados durante los procedimientos y pruebas vinculadas al vehículo que habría sido utilizado para trasladar el cuerpo de la víctima.
De acuerdo con la querella, una de las pruebas más relevantes es una gasa que contiene material genético de Mordini y de otro de los imputados, Alejandro Bevilacqua. Además, se destacó la existencia de conversaciones donde los acusados habrían hecho referencia a amenazas contra Sofía y registros de navegación en internet relacionados con contenido sexual cuyas características guardarían similitudes con la forma en que fue hallado el cuerpo de la joven.
Intento de modificar la imputación
Durante la audiencia también se discutió un planteo de la defensa orientado a modificar la calificación legal atribuida a Mordini. El objetivo era que fuera considerado únicamente como encubridor y no como partícipe directo del homicidio.
Son embargo, la querella rechazó esa interpretación y sostuvo que las pruebas reunidas hasta el momento permiten sostener la hipótesis de una participación activa en el crimen.
Un crimen que conmocionó a la región
El femicidio de Sofía Delgado generó una profunda conmoción en San Lorenzo y toda la región a fines de octubre de 2024. La joven, de 20 años, estuvo desaparecida durante dos semanas, en una búsqueda que movilizó a fuerzas de seguridad, familiares y vecinos de distintas localidades del cordón industrial y Rosario.
La investigación dio un giro decisivo cuando uno de los involucrados confesó el crimen y señaló el lugar donde había sido ocultado el cuerpo. El 15 de noviembre de 2024, efectivos policiales encontraron los restos de Sofía en un camino rural de Ricardone, en el sitio indicado durante la declaración.
La causa cuenta actualmente con cinco imputados. Alejandro Bevilacqua, de 35 años; Eduardo Mordini, de 47; y Brian Bauman, de 34, están acusados como coautores de homicidio calificado por el concurso premeditado de dos o más personas cometido contra una mujer mediando violencia de género, delito que contempla la pena de prisión perpetua.
En tanto, Natalia P., de 46 años, y Miranda L., de 29, fueron imputadas por encubrimiento agravado. Ambas permanecen en libertad bajo restricciones y deben presentarse periódicamente ante la Fiscalía para acreditar domicilio.
El rol del taller y las comunicaciones
Uno de los ejes centrales de la investigación se relaciona con el taller mecánico de Puerto General San Martín propiedad de Mordini. Allí fue hallado el Peugeot 308 que, según la acusación, utilizó Bevilacqua para trasladarse y buscar a Sofía la noche de su desaparición.
Durante una declaración realizada en el marco de la causa, Mordini respondió preguntas vinculadas con los movimientos registrados aquella noche y con las comunicaciones mantenidas con Bevilacqua. Según trascendió, también fue consultado acerca de su comportamiento durante las horas previas a la desaparición de la joven.
La querella, que representa a los hermanos de Sofía -Agustín, Micaela y Lourdes-, continúa impulsando distintas medidas de prueba para profundizar la investigación, entre ellas el análisis del teléfono celular de Mordini, considerado un elemento de interés para reconstruir los hechos que culminaron con uno de los femicidios más impactantes de los últimos años en la región.
