El puesto de comidas "Chori al Toque", un clásico carrito ubicado en la intersección de Genaro Roldán y Ruta 11, volvió a ser blanco de la delincuencia. En un hecho que ya parece no tener fin, los malvivientes desvalijaron el local, dejando a su propietario al borde del abandono de su emprendimiento.

El dueño del carrito, visiblemente afectado por la situación, confirmó que en esta oportunidad los ladrones lograron abrir la puerta nuevamente para llevarse lo poco que le quedaba para trabajar.
“Otra vez me robaron. El otro día me faltó una garrafa. No sé cómo se metieron y me sacaron la garrafa. Ahora me abrieron la puerta otra vez y me robaron la otra garrafa que me habían prestado”, lamentó el comerciante.
Además de las garrafas, los delincuentes se alzaron con herramientas de trabajo cotidianas: “Me sacaron de todo. La pava eléctrica, todo. No puede ser. Me robaron diez veces en un año y medio. ¿Qué tengo que hacer? ¿Irme del país? Hay que hacer algo. No sé qué decirle ya a la gente”, expresó con angustia.
Mismo "modus operandi"
Este no es un hecho aislado. Semanas atrás, los delincuentes habían utilizado la fuerza para doblar la parte superior de la puerta trasera y acceder al interior. En ese entonces, el botín incluyó una garrafa, bebidas y hasta rollos de papel de cocina.
La historia de "Chori al Toque" es una seguidilla de pérdidas: en ocasiones anteriores también han sufrido el robo de sillas y otras pertenencias esenciales. El reclamo del dueño es el mismo que viene sosteniendo hace meses: “Necesitamos más seguridad en la zona. Ya no sabemos qué hacer, cada vez que pasa esto es una pérdida enorme y un golpe al esfuerzo de todos los días”.

