
Ocurrió en la intersección de Yrigoyen y Sarmiento. La víctima fue abordada por dos "motochorros" uno de los cualed la aarrojó al piso y le propinaron patadas y puñetazos. Gracias a la intervención de un vecino, los delincuentes huyeron sin lograr el robo. "Estamos viviendo realmente mal", expresó Silvana, madre de la joven.
Nayla, una joven estudiante y trabajadora de 20 años, fue víctima de una feroz golpiza por parte de dos delincuentes que intentaron sustraerle sus pertenencias mientras caminaba hacia la casa de su madre.
El hecho se produjo minutos después de las 19.20 horas del martes, en la esquina de Irigoyen y Sarmiento. Según el relato de su madre, Silvana, la joven regresaba de trabajar y decidió caminar las seis cuadras que la separaban de su hogar aprovechando la tarde agradable. Sin embargo, en el trayecto fue marcada por dos sujetos a bordo de una moto blanca.
Al notar la actitud sospechosa de los motociclistas, Nayla intentó buscar refugio golpeando la puerta de una vivienda. Fue en ese instante cuando uno de los malvivientes descendió del rodado, la abordó por la espalda y la arrojó violentamente contra la vereda. "La tiró contra el piso y empezó a forcejear dándole puñetazos. Cuando logró reducirla, le empezó a pegar patadas mientras ella gritaba pidiendo auxilio", relató Silvana con angustia.
La situación no pasó a mayores gracias a la valiente intervención del propietario de la vivienda donde la joven pidió ayuda. El vecino, al no poder salir por la puerta principal debido a que el delincuente estaba encima de la víctima, salió por el garage armado con un caño y logró ahuyentar a los atacantes.
Estado de salud y secuelas
A pesar de la violencia del ataque, los delincuentes no pudieron llevarse el bolso, ya que la joven lo llevaba cruzado tipo morral y el delincuente, en su desesperación, solo lograba arrastrarla por el suelo mientras continuaba golpeándola.
Tras realizar la denuncia correspondiente, Nayla fue trasladada al hospital local donde se constataron lesiones superficiales en el rostro y en el torso. No obstante, la preocupación familiar persiste: "Nayla sufre ataques de pánico y convulsiones. Recibió muchos golpes en la cabeza y eso requiere que estemos muy atentos a cualquier síntoma que aparezca", explicó su madre.
El ataque ocurrió a escasas tres cuadras de la comisaría Séptima, lo que reaviva el reclamo por la falta de patrullaje preventivo en los barrios. Silvana fue tajante respecto a las condiciones de ese sector de la ciudad: "La zona de la escuela primaria y las cuadras siguientes a Sarmiento no tienen iluminación, es una boca de lobo. Los operativos están en el centro, pero en las zonas periféricas, donde se mueven los chicos que van al club o a la escuela nocturna, no hay nada", alertó
La policía se encuentra analizando las cámaras de vigilancia municipal y de vecinos linderos para intentar identificar la patente de la motocicleta, la cual habría sido vista circulando previamente por calle Alemania. Por el momento, no hay detenidos.
