Lo que debería haber sido una jornada de descarga habitual se convirtió en un nuevo capítulo de inseguridad en el cordón industrial. Un camionero fue víctima de la apertura deliberada de sus boquillas, dejando cereal desparramado sobre la calzada y generando pérdidas económicas y caos vehicular.
Este jueves, un camión que se disponía a ingresar a la planta de la cerealera COFCO en Puerto General San Martín fue abordado por desconocidos bajo la modalidad de "boquilleo". Los delincuentes accionaron los mecanismos de descarga del remolque mientras el vehículo se encontraba en movimiento o en una breve detención en la fila de ingreso, provocando que una densa alfombra de granos cubriera el asfalto.

Las imágenes son elocuentes: una estela dorada de cereal se extiende por metros, marcando el camino de un robo que muchas veces no busca la carga completa, sino generar el caos para que grupos de personas se acerquen a recolectar lo que queda en el suelo.
A pesar del amargo momento, el chofer del camión (identificado en redes como Alejandro Roca) destacó un gesto que trajo alivio a la situación. A través de un grupo de colegas denominado "Gorgojeros con Stylo", el trabajador agradeció profundamente a otros transportistas y vecinos de la zona.
"Quería agradecer a todos los colegas y gente de la zona que se acercaron a dar una mano. Mil gracias de corazón a todos", expresó el chofer, quien recibió ayuda para intentar recuperar parte de la carga y limpiar la zona para liberar el tránsito.
Una problemática que no cesa
El "boquilleo" no es un hecho aislado, sino una constante en los accesos portuarios de San Lorenzo, Timbúes y Puerto General San Martín. Los transportistas denuncian que los ingresos a las terminales suelen ser "zonas liberadas" en horarios pico.
Además, el accionar delictivo genera importantes pérdidas económicas, ya que el cereal derramado difícilmente puede ser reintegrado al circuito comercial con el mismo valor debido a la contaminación con tierra y asfalto.
Por otro lado, el grano en la calzada actúa como rulemanes, convirtiendo la ruta en una trampa peligrosa para motociclistas y otros vehículos.
Hasta el momento, no se reportaron detenidos por este incidente. La policía local y el personal de seguridad de la zona trabajaron en el lugar para normalizar la circulación vehicular.
