A través de una carta formal dirigida a la Comisaría 2ª de Capitán Bermúdez, los residentes denunciaron un incremento de robos y hechos de violencia. Ofrecieron las instalaciones del centro vecinal para facilitar el trabajo de los agentes.
La creciente ola de delitos en el barrio Villa Margarita llevó a los vecinos a un límite. En una acción coordinada, los habitantes del sector presentaron una nota formal ante el Jefe de la Comisaría 2ª y la Unidad Regional XVII, exigiendo medidas concretas ante lo que describen como un "clima de temor e indefensión" que afecta su calidad de vida.
Una situación insostenible
En el documento, los firmantes manifiestan su "profunda preocupación" por los reiterados hechos delictivos que azotan la zona. Según expresan, los robos y situaciones de violencia se han vuelto moneda corriente, alterando la tranquilidad y la integridad física de las familias residentes.
"Se ha generado un clima de temor e indefensión que resulta inaceptable para cualquier comunidad que aspira a vivir con dignidad y en paz", reza un fragmento del texto entregado a las autoridades policiales.
Lejos de ser solo un descargo, la misiva establece puntos claros sobre lo que el barrio necesita para recuperar la seguridad, como mayor presencia policial de forma efectiva y constante; patrullajes preventivos sostenidos en el tiempo, no solo tras incidentes aislados; y coordinación real entre las fuerzas de seguridad y el municipio, además de la creación de canales de diálogo directos y fluidos entre la policía y los vecinos.
Un detalle destacado de la presentación es la predisposición de la comunidad para colaborar con la fuerza. La Vecinal Villa Margarita puso a disposición de los agentes que patrullan la zona el uso de sus instalaciones (baños u oficinas), buscando eliminar cualquier obstáculo logístico que impida una vigilancia efectiva.
Finalmente, los vecinos aclararon que la nota no busca la confrontación, sino que es un llamado a la "reflexión y a la acción". Sostienen que, con voluntad política y un trabajo articulado, aún es posible revertir la crisis de seguridad que atraviesa el barrio.
