
En la audiencia imputativa de hoy, el fiscal Aquiles Balbis describió paso a paso su hipótesis de crimen. La escena donde se habría dado muerte a José Omar Rendón fue el domicilio de calle Echeverría al 100, en San Lorenzo. El juez Eugenio Romanini dictó la prisión por el plazo de ley para Agustina E. y Ezequiel R., imputados por homicidio criminis causa.
Desde el martes 24 de marzo de 2026, Agustina E. habría comenzado un cruce de mensajes con la víctima. Este intercambio, sirvió para emboscarlo, incluyendo la participación de Ezequiel R. Cerca de las cinco de la madrugada del jueves 26 de marzo, Rendón llegó al departamento en su Fiat Siena. Al ingresar, fue abordado Ezequiel R., quien utilizó una violencia brutal sobre la víctima utilizando un martillo.
Mientras Rendón agonizaba, los asesinos exigieron las contraseñas de sus cuentas virtuales, dejando un rastro digital para la causa: Ese día habría una transferencia de dinero a una cuenta administrada por Agustina E. y otra transferencia a la cuenta de Ezequiel R. Los Días posteriores obtuvieron más dinero contactando a clientes de la víctima para cobrar sus deudas.

La huella del Fiat Siena
El descarte del cuerpo fue captado por la tecnología de seguridad regional. A las 5:45 hs, los acusados subieron el cadáver al auto de la víctima y viajaron hacia el Parque Industrial de Roldán.
Las cámaras y lectores de patentes (LPR) fueron piezas clave: a las 7:09 hs, un fotograma registró nítidamente el Fiat Siena con Ezequiel R. al volante y Agustina E. como acompañante. Tras abandonar el cuerpo en una zanja, se dirigieron a una zona rural de Ricardone para descartar el vehículo, no sin antes robarle la batería y el matafuego.
Em el allanamiento en San Lorenzo, mediante el uso de luminol, se revelaron manchas de sangre en el colchón, paredes y piso. Además, secuestraron un martillo y una llave inglesa con restos biológicos, el matafuegos del auto con la inscripción “Edwin” (nombre de un hijo de la víctima) y registros de intentos de venta de los objetos robados a través del celular de Ezequiel R.
La caída definitiva se precipitó cuando Agustina E., ante la presión de la detención, guio a la policía hasta el lugar del hallazgo en Roldán. Sin embargo, para la fiscalía, esta "colaboración" no atenúa su responsabilidad. Ambos enfrentan la calificación de homicidio criminis causa, una figura que los conduce directamente a prisión perpetua.
