
El Ministerio de Trabajo de la provincia dictó la conciliación obligatoria por un período de 10 días, lo que obligó a suspender de inmediato las medidas de fuerza que venían llevano adelante los gremios que nuclean a los trabajadores y trabajadoras de la Comuna de Ricardone.
El conflicto, que mantiene los servicios públicos comunales completamente frenados, expone una profunda interna sindical en la representación de los trabajadores, donde las posturas aparecen marcadamente divididas. Por un lado, la ADETRAM reclama un incremento salarial del 24% escalonado, destinado fundamentalmente a recomponer el sueldo de las categorías más bajas y, por el otro, el SITRAM mantiene una postura más dura exigiendo una suba superior al 40%.
Durante la jornada del viernes, la protesta escaló críticamente cuando los manifestantes ocuparon la calzada de la Ruta A012. Ante el riesgo inminente de un corte total, se montó un fuerte operativo con efectivos de Gendarmería Nacional para garantizar la circulación y evitar el desalojo por la fuerza.
Tras liberar parcialmente el corredor vial, la concentración de los trabajadores se desplazó hacia las puertas de la Comuna de Ricardone, a la espera de las definiciones legales de la audiencia ministerial.

Retorno al trabajo y asamblea
Luego de notificarse la resolución oficial, el Secretario General de la ADETRAM, Carlos Ramírez, confirmó el acatamiento de la medida y el cese temporal del paro. "Se dictó la conciliación obligatoria por 10 días y hoy se terminó la medida de fuerza. Tenemos compañeros que prestan servicios clave por la tarde y los fines de semana (regadores, recolección de residuos, desmalezamiento), por lo que hoy mismo tienen que volver a trabajar", detalló el dirigente a los trabajadores.
Asimismo, Ramírez anticipó los pasos a seguir de cara a la próxima semana. El lunes a primera hora se realizará una asamblea general con la mayoría de los empleados comunales para explicar la letra chica de la resolución de la cartera laboral, en tanto que, el miércoles, los representantes gremiales y autoridades comunales volverán a verse las caras en una nueva audiencia en el Ministerio de Trabajo para reabrir la discusión sobre la masa salarial.
Con esta tregua obligada de diez días hábiles, los servicios esenciales de la localidad comenzarán a normalizarse paulatinamente a partir de este fin de semana, aunque el trasfondo del reclamo económico y la disputa de representatividad gremial siguen lejos de resolverse.
