Lo que nació como una oda a la vitalidad y al espíritu aventurero terminó de la forma menos pensada en tierras chilenas. Horacio Colautti (73) y Elvio Lomelo (81), los dos amigos de San Lorenzo que capturaron la atención de la región al emprender un viaje en moto hacia Perú, debieron poner fin a su travesía tras una serie de incidentes que rozan lo cinematográfico.

La semana pasada, la ciudad de San Lorenzo los despidió entre aplausos, abrazos y rugir de motores. No era para menos: a su edad, haber superado rigurosos exámenes físicos y mentales para cruzar la cordillera era una hazaña digna de admirar. Sin embargo, el destino les tenía preparada una emboscada en la aduana.
Tras cruzar por Mendoza hacia Chile, los controles de rutina revelaron una sorpresa legal que paralizó el viaje: Horacio Colautti quedó retenido. Al parecer, Colautti desconocía la vigencia del proceso o lo consideraba un asunto saldado, pero el sistema migratorio fue implacable.
Un golpe al corazón
La situación fue el detonante de un segundo drama. Ante la angustia de ver a su compañero de ruta privado de su libertad, Elvio Lomelo sufrió una descompensación cardíaca. El hombre de 81 años debió ser trasladado de urgencia a un centro de salud local.
Afortunadamente, las últimas noticias traen un poco de alivio dentro de la frustración general: Lomelo ya se encuentra estable y fuera de peligro, recuperándose de la insuficiencia cardíaca, mientras que la situación legal de Colautti está siendo gestionada para determinar los pasos a seguir tras el impedimento antiguo que saltó en los controles fronterizos.
Lo cierto es que el periplo a Perú quedó formalmente cancelado. Las motocicletas, que debían recorrer miles de kilómetros de paisajes andinos, emprenderán el regreso de forma anticipada.
Queda es la imagen de dos hombres que, a pesar del desenlace, demostraron que para soñar en grande no hay límite de edad, aunque a veces el pasado decida pasarnos factura en el momento menos oportuno.
