Alrededor de las 19 horas del martes, familiares, policías en actividad y retirados se concentraron en la Plaza San Martín de San Lorenzo. Denuncian condiciones laborales "totalmente desfavorables".
La tensión entre las fuerzas de seguridad y el Gobierno Provincial sumó un nuevo capítulo este martes en el Cordón Industrial. En sintonía con las protestas que se replican en distintos puntos de la bota santafesina, una nutrida columna de manifestantes se congregó frente a la sede de la Unidad Regional XVII para visibilizar una crisis que, según denuncian, va más allá de lo salarial.
La nueva acción para visibilizar su reclamo hacia las autoridades provinciales se concretó con una nueva concentración en la céntrica plaza San Martín, frente a la sede de la Jefatura de la UR XVII, donde portaron pancartas con consignas vinculadas a las urgentes exigencias de los trabajadores y trabajadoras de la fuerza, tras lo cual entonaron las estrofas del Himno Nacional Argentino.

También recibieron el apoyo de uniformaros que, en móviles oficiales, pasaron por bulevar Urquiza, frente al edificio policial, con balizas y sirenas encendidas. Finalmente, los manifestantes marcharon desde allí hasta la avenida San Martín, por donde se desplazaron a lo largo de varias cuadras.
La consigna fue "recomposición salarial urgente", para exponer la crítica situación que atraviesa el personal. De acuerdo con voceros del sector, el salario ha sufrido una desactualización constante debido a la incorporación de sumas no remunerativas o "en negro". Estas cifras no integran el sueldo básico, lo que genera un retraso en la evolución de las remuneraciones y no se traslada a los aumentos paritarios ni al personal retirado.
"Se habla de un salario digno porque hemos perdido poder adquisitivo sistemáticamente", sostuvieron fuentes vinculadas al reclamo, remarcando que el objetivo es fijar un sueldo base que no esté por debajo de la canasta básica familiar para los escalafones más bajos.

Uno de los puntos que más indignación generó en la Plaza San Martín fue la reciente modificación de la Ley Previsional. Los puntos de conflicto son claros:
• Aumento de la edad de servicio: El retiro obligatorio pasó de 30 a 35 años de servicio, mientras que el voluntario ascendió de 25 a 30 años.
• Cálculo del haber: El monto del retiro ahora se calcula sobre las últimas 36 percepciones en lugar de las últimas 12, lo que denuncian como un "empobrecimiento" del personal retirado.
• Aporte Solidario: Se cuestionan los descuentos realizados bajo este concepto creado por la actual gestión.

Salud mental y condiciones de trabajo
El detonante de la reacción policial, según expresaron, ha sido la pérdida de compañeros ante situaciones críticas de salud mental derivadas de las "enormes dificultades económicas". Si bien el Gobierno anunció atención en salud mental, los efectivos denuncian que las falencias de la obra social IAPOS en cobertura y gratuidad hacen que estos anuncios sean insuficientes.
Asimismo, criticaron la falta de logística para quienes viven a más de 60 kilómetros de su lugar de destino. Ante la falta de transporte gratuito suficiente, muchos policías se ven obligados a viajar "a dedo", con el peligro que ello conlleva para su integridad.
Los manifestantes en San Lorenzo también expresaron su descontento con la comunicación del Gobierno Provincial. Aseguran que se intenta quitar legitimidad al reclamo tildándolo de "poco claro" o falto de representación.
Respecto a los recientes anuncios de bonos de entre $250.000 y $500.000, advirtieron que existe una "letra chica" donde se especifica que solo una parte de la institución accederá al beneficio, lo que genera aún más malestar entre los efectivos.
