Tras el incumplimiento de los acuerdos alcanzados en el Ministerio de Trabajo y la falta de respuestas de la familia Marsó, los empleados cortaron la Ruta 33. Este jueves habrá una asamblea clave para definir la radicalización de las medidas.
El 2026 comenzó sin tregua para la emblemática fábrica de cosechadoras Vassalli. Lejos de una resolución, el conflicto laboral que arrastra la firma desde mediados del año pasado escaló a un nuevo pico de tensión. El miércoles, los trabajadores volvieron a las calles para visibilizar una situación desesperante: deudas salariales millonarias y un silencio patronal que ya agotó la paciencia de los operarios.
Ante la falta de novedades sobre el futuro de sus puestos de trabajo, los empleados llevaron adelante un corte de tránsito en la Ruta 33 durante la mañana del miércoles. La medida de fuerza surge luego de que expirara el plazo del 6 de enero, fecha en la que la empresa se había comprometido a brindar definiciones sobre la supuesta venta de la compañía y el pago de los haberes adeudados.
Según informaron fuentes gremiales, la deuda que mantiene la patronal con cada trabajador es crítica: se estima que oscila entre los 3 y 8 millones de pesos por empleado, dependiendo de la categoría, una cifra que continúa incrementándose mes a mes.
El malestar de los trabajadores se profundizó tras el desplante de la familia Marsó, actual propietaria de la firma. Pese a los acuerdos firmados previamente en el Ministerio de Trabajo de la provincia de Santa Fe, la empresa no ha dado señales de cumplimiento.
"Los dueños no cumplieron con el acuerdo que se había firmado", sentenció Diego Romero, representante de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) de Firmat.
A finales de diciembre, la empresa emitió un comunicado asegurando que se encontraba en la etapa final de una transferencia accionaria y que los nuevos compradores se harían cargo del pasivo laboral. Sin embargo, el plazo venció ayer y, ante el vacío de información, los trabajadores denuncian un "nuevo engaño".
Indignación en redes sociales
Un punto que encendió la bronca de los operarios fue la actividad de la empresa en sus canales digitales. Mientras la producción está paralizada y los sueldos impagos desde hace meses, la cuenta oficial de Instagram de Vassalli continúa publicitando maquinaria y planes de financiación. Este mismo 7 de enero, la firma promocionó una cosechadora V-470, un gesto que los trabajadores calificaron como una "provocación" dada la realidad que atraviesa la planta.
