En un fallo dictado este jueves en los Tribunales Provinciales de San Lorenzo, el Juez de Primera Instancia, Carlos Gazza, sentenció a Eduardo L. a la pena de 7 años de prisión de ejecución efectiva. La condena responde a una seguidilla de hechos de violencia de género que incluyeron abusos sexuales y amenazas coactivas contra su exconcubina.

La investigación, llevada adelante por la fiscal Victoria Vigna, reconstruyó un derrotero de violencia que tuvo su punto más crítico a principios de 2025 en la localidad de Fray Luis Beltrán.
Según la acusación fiscal, el historial de agresiones comenzó a mediados de enero de 2025 y escaló rápidamente en gravedad. El 16 de enero de 2025, el condenado se presentó en el domicilio de la víctima (calle San Luis al 2100). Al no encontrarla, profirió gritos y amenazas de muerte contra los hijos de la mujer.
Días después, el 1 de febrero del mismo año, Eduardo L. interceptó a la víctima en la vía pública mientras circulaba en bicicleta. Portando un inflador de caño de hierro, intentó agredir al hijo de la mujer, quien se interpuso para protegerla. El agresor se retiró tras lanzar nuevas amenazas de muerte.
El hecho principal: Abuso y privación de la libertad
El episodio más grave ocurrió la noche del 2 de febrero de 2025. El atacante abordó a la mujer en una zona de vías ferroviarias y, mediante amenazas, la obligó a trasladarse hasta su vivienda en calle General López al 600.
Una vez allí, tras la negativa de la víctima de retomar la relación y de mantener relaciones sexuales, Eduardo L. consumó el abuso sexual. La mujer se vio obligada a pernoctar en el lugar debido al temor por su integridad física.
Al día siguiente, la situación culminó en un episodio dantesco: cuando la víctima intentaba huir, el hombre comenzó a autolesionarse con una hoja de afeitar para manipularla. Finalmente, la policía arribó al lugar mientras el agresor perseguía y amenazaba a la mujer en plena calle, logrando su aprehensión tras una breve persecución.
El Tribunal consideró acreditadas las pruebas presentadas por la Fiscalía, declarando a Eduardo L. autor penalmente responsable de los delitos de "abuso sexual", "amenazas simples" y "amenazas coactivas".
La pena de 7 años es de cumplimiento efectivo, lo que implica que el condenado no podrá gozar de beneficios de libertad condicional en el corto plazo.
