
En un fallo dictado este miércoles en los Tribunales Provinciales de San Lorenzo, el Juez de Primera Instancia, Alvaro Campos, condenó a Mario G. a la pena de 10 años de prisión de cumplimiento efectivo. Se lo encontró culpable de haber abusado sexualmente de dos menores de edad de su entorno familiar.
La investigación estuvo a cargo de la fiscal Victoria Vigna, quien le atribuyó formalmente al imputado los delitos de abuso sexual con acceso carnal en concurso real con abuso sexual gravemente ultrajante, agravados por el vínculo de parentesco (familiares de segundo grado).
Según la hipótesis fiscal que ventiló el Ministerio Público de la Acusación (MPA), los aberrantes hechos ocurrieron en la localidad de Ricardone, teniendo como escenarios tanto el domicilio particular del condenado como un vehículo de su propiedad.
Las agresiones se extendieron en el tiempo afectando a dos víctimas. En relación a la primera de ellas, los abusos comenzaron cuando la niña tenía 8 años y se prolongaron hasta los 9, mientras que respecto a la segunda, los ultrajes se perpetraron desde que la menor tenía 7 años hasta que cumplió los 10.
Tras analizar las pruebas y los testimonios presentados durante el proceso, el magistrado Álvaro Campos validó la teoría del caso de la Fiscalía y dictó la pena de ejecución efectiva para Mario G., quien comenzará de inmediato a purgar su condena tras las rejas.
