
Tras la resolución del juez Romanini, que rechazó el pedido de libertad y el cambio de calificación legal, los abogados de Eduardo Mordini recurrirán a la Cámara. La querella, representada por el Dr. Gabriel Filipini, asegura que existen pruebas contundentes, como chats y búsquedas web sobre "amordazamientos", que lo vinculan con el homicidio.
La causa por el femicidio de Sofía Delgado sumó un nuevo capítulo judicial tras la última audiencia de revisión de medidas cautelares. La defensa de Eduardo Mordini, a cargo del Dr. Pablo Casella, confirmó que apelará la decisión del juez Eugenio Romanini, quien ratificó la prisión preventiva efectiva para el imputado y rechazó el intento de modificar la calificación legal de la causa.
En diálogo con SINTESIS, el Dr. Gabriel Filipini, abogado querellante, brindó detalles sobre los fundamentos del magistrado y la postura de la familia de la víctima. Según explicó, la defensa de Mordini intentó valerse de los resultados negativos de ADN para sostener que su cliente no participó directamente del crimen, sino que su intervención fue posterior, bajo la figura de encubrimiento.
Sin embargo, para la querella y la fiscalía (actualmente representada por el Dr. Ortigosa), la "plataforma fáctica" no se ha modificado. Filipini fue tajante al mencionar elementos probatorios que ya constan en el expediente. "Existen mensajes entre Mordini y Bevilacqua donde hablan de 'hacer mierda' a una joven, mencionando explícitamente el nombre de Sofía. Además, se detectaron visitas a páginas con contenidos de amordazamientos, coincidiendo con la forma en que fue hallada la víctima", detalló el letrado.
Para los acusadores, no se trata de hechos aislados, sino de un entramado y una acción premeditada que incluyó no solo el homicidio, sino también el traslado del cuerpo en una camioneta F-100 y la posterior limpieza de la escena en el taller de Mordini y en la zona de Ricardone para lograr la impunidad.

El juez Romanini fundamentó su rechazo alegando que, en esta etapa de Investigación Penal Preparatoria (IPP), se mantienen los riesgos procesales y la sospecha suficiente sobre los tres detenidos. Cualquier discusión sobre la calificación legal o el rol específico de cada uno quedará reservada para la audiencia preliminar.
"Nuestra postura es clara: estas tres personas tienen que llegar a un juicio oral y público, que entendemos será bajo la modalidad de juicio por jurados, con prisión preventiva efectiva. No amerita otra medida dada la gravedad del delito y las penas previstas en el Código Penal", añadió Filipini.
La estrategia de la defensa y los próximos pasos
Sobre el recurso de apelación interpuesto por el Dr. Casella, la defensa argumentaría que el juez limitó el tiempo de exposición durante la audiencia. No obstante, Filipini desmintió esta versión: "Estuve presente y el juez no limitó a nadie; permitió réplicas y dio la palabra a todas las partes. Entendemos que el recurso no está fundado y que la Cámara confirmará lo actuado por Romanini".
La justicia aguarda la producción de una prueba clave: el peritaje sobre una computadora secuestrada a Alejandro Bevilacqua, cuyos resultados se esperan para los meses de junio o julio. Una vez finalizada esta etapa, la causa quedará a las puertas de la elevación a juicio.
