
El Plenario de Secretarios Generales de FESTRAM denunció que el Gobierno Provincial no cumple su rol de coordinador y que los representantes locales dilatan la negociación. De no haber acuerdo el lunes 30, habrá una medida de fuerza total los días 8, 9 y 10 de abril.
El conflicto salarial de los trabajadores municipales en el territorio provincial escaló un nuevo peldaño tras la última sesión del Plenario de Secretarios Generales de la Federación de Trabajadores Municipales (FESTRAM) de Santa Fe. En un duro comunicado, los representantes sindicales manifestaron su malestar por el estancamiento de la Mesa Paritaria y lanzaron un ultimátum que podría paralizar las administracións públicas locales en las próximas semanas.
Durante la reunión celebrada este jueves, hubo una coincidencia unánime entre todos los sindicatos: el Gobierno Provincial está fallando en las responsabilidades que la Ley le impone como coordinador de la Mesa Paritaria. Según los gremios, esta ausencia de liderazgo permitió que las negociaciones se dilaten sin resultados concretos.
Sin embargo, los dardos más directos apuntaron a los Intendentes paritarios. El Plenario calificó el accionar de los mandatarios locales como una "improvisación nunca vista". El principal punto de conflicto radica en que, a pesar de haber sido los propios intendentes y presidentes comunales quienes solicitaron el dictado de la Conciliación Obligatoria, muchos de ellos faltaron a las reuniones fijadas dentro de ese marco legal.
Lunes 30: una fecha clave
A pesar del descontento, los gremios confirmaron que asistirán a la reunión convocada por el Ministerio de Trabajo Provincial para el próximo lunes 30 de marzo. Esta instancia se percibe como la última oportunidad para destrabar el conflicto antes de pasar a la acción directa.
En caso de que el lunes no se perciba un cambio de actitud en la parte patronal y se mantenga la postura de "dilatar los tiempos", el Plenario ya tiene definida su hoja de ruta: Paro total de actividades sin asistencia a los lugares de trabajo, en todo el territorio provincial, los días miércoles 8, jueves 9 y viernes 10 de abril.
De concretarse, muchas localidades de la provincia enfrentarían una semana de servicios municipales reducidos al mínimo, afectando la recolección de residuos, el mantenimiento urbano y la atención administrativa. La pelota está ahora del lado de los intendentes y el gobierno santafesino.
