
La medida de fuerza fue resuelta de manera unánime por delegados y dirigentes gremiales luego de una fallida negociación paritaria. Denuncian falta de voluntad empresarial y exigen una recomposición salarial inmediata.
La Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, Desmotadores de Algodón y Afines de la República Argentina (FTCIODyARA) junto al Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros (SOEA) de San Lorenzo iniciaron este martes una protesta nacional aceitera en rechazo a la propuesta salarial presentada por las cámaras empresarias del sector, que ofrecieron una recomposición del 0% para mayo.
La decisión fue tomada de manera unánime por el Cuerpo de Delegados y la Comisión Directiva del gremio, tras considerar “provocadora” la última propuesta presentada por las cámaras empresarias en el marco de las negociaciones salariales.
El detonante de la medida fue la oferta patronal de un incremento del “0%” para el mes de mayo. Según denunciaron desde el sector sindical, las empresas propusieron además ajustes futuros atados únicamente a los índices de inflación publicados por el INDEC, sin contemplar una recomposición del salario real de los trabajadores.
Desde el gremio sostuvieron que no están dispuestos a aceptar una nueva dilación en la discusión salarial mientras “el esfuerzo de los aceiteros sostiene la producción y las ganancias del sector”. En ese sentido, remarcaron que el reclamo apunta a lograr una actualización salarial acorde al contexto económico y al costo de vida actual.
La huelga se lleva adelante de manera coordinada con la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, Desmotadores de Algodón y Afines de la República Argentina, lo que garantiza un fuerte nivel de acatamiento en las principales terminales y plantas del país.
Entre los principales puntos del reclamo, los trabajadores exigen una recomposición salarial inmediata, la apertura de una mesa de negociación “real” y mejoras en las condiciones laborales. Además, remarcaron que el conflicto también responde a una cuestión de “dignidad” frente a la elevada rentabilidad que mantiene el sector agroexportador.
Desde el sindicato señalaron que durante las últimas semanas mantuvieron una actitud de diálogo y predisposición para alcanzar un acuerdo, aunque afirmaron que las empresas desconocieron la realidad económica de las familias trabajadoras. Por ese motivo, advirtieron que “la organización y la lucha son el único camino” para sostener sus demandas.
La medida de fuerza permanecerá vigente hasta que las cámaras empresarias presenten una nueva propuesta salarial que sea considerada seria por los representantes gremiales. Mientras tanto, el paro ya genera un fuerte impacto sobre la actividad agroindustrial y podría afectar el normal funcionamiento de las exportaciones vinculadas al complejo oleaginoso, uno de los motores de la economía argentina.
