El equipo femenino auriazul ganó la definición por 5 a 4 y conquistó el título de la Primera B. Después de asegurar el regreso a la máxima categoría, cerró la temporada con un festejo ante su público.
Rosario Central celebró este domingo 4 de octubre una nueva conquista de su fútbol femenino. Las Guerreras se consagraron campeonas de la Primera B al superar a Platense por 5 a 4 en la definición por penales, en el Gigante de Arroyito.
El equipo dirigido por Matías Giugno llegaba a la revancha con la ventaja del triunfo por 1 a 0 en el partido de ida. Sin embargo, Platense ganó por el mismo resultado en Rosario y dejó la serie igualada, por lo que el título se resolvió desde los doce pasos. Rosario Central
Grecia Ledesma convirtió para las visitantes a los dos minutos del segundo tiempo. Central buscó el empate y tuvo una oportunidad clara con Maite Nicolini, cuyo remate dio en el travesaño.
La arquera Paulina Aprile fue decisiva en la tanda: convirtió su ejecución y atajó el último penal de Platense para sellar la consagración auriazul.
El campeonato coronó una campaña en la que Central ya había conseguido el ascenso. La próxima temporada volverá a competir en la Primera División del fútbol femenino argentino.
