Piedras de hielo del tamaño de un huevo, fuertes vientos y lluvias intensas provocaron importantes daños en distintas localidades de la provincia. Ataliva fue una de las más afectadas, con una familia evacuada y suspensión de clases. En el norte santafesino, el granizo causó la muerte de animales de granja y pérdidas en cultivos. El Servicio Meteorológico Nacional elevó a naranja el nivel de alerta en varios departamentos.
Un violento temporal de lluvia, viento y granizo castigó durante la mañana de este jueves a numerosas localidades del centro, oeste y norte de la provincia de Santa Fe, dejando a su paso viviendas dañadas, calles anegadas, árboles caídos, interrupciones del suministro eléctrico y pérdidas en establecimientos rurales.
Ataliva, en el departamento Castellanos, fue una de las poblaciones más perjudicadas, con una familia evacuada, viviendas afectadas por el ingreso de agua y la rotura de techos, además de la suspensión de las clases por las consecuencias de las intensas precipitaciones.
El fenómeno también alcanzó a Rafaela, Colonia Bigand, Susana y Ramona, donde se registraron piedras de granizo de dimensiones considerables. En algunos sectores de Rafaela, particularmente en la zona sur, vecinos reportaron granizo del tamaño de un huevo, capaz de provocar abolladuras en vehículos y daños en las cubiertas de las viviendas.
La tormenta se extendió, además, hacia localidades del este de Córdoba, como Freyre y Porteña, mientras que en el norte santafesino se registraron episodios especialmente destructivos en zonas rurales de Vera y Fortín Olmos.
Ataliva: quince minutos de granizo, 50 milímetros de lluvia y una familia evacuada
Uno de los escenarios más complicados se registró en Ataliva, donde la tormenta descargó granizo de distintos tamaños durante aproximadamente quince minutos, seguido por precipitaciones de gran intensidad.
Según testimonios de vecinos, en un breve período cayeron alrededor de 50 milímetros de lluvia, suficientes para provocar anegamientos en viviendas, calles y caminos.
“Durante quince minutos cayeron piedras de distintos tamaños, del sureste y del noreste. Llovió 50 milímetros en muy poquito tiempo. Si bien el agua ya escurrió, llegó a tapar los caminos. Hay árboles caídos en el pueblo, Defensa Civil ya está trabajando en eso, hay gente que sufrió rotura de techos por las piedras”, relató Leandro Scudaletti, trabajador de prensa y vecino de la localidad, en declaraciones a La Capital.
La acumulación de granizo fue tan importante que en algunos patios las piedras de hielo permanecieron durante más de una hora antes de derretirse.
Las consecuencias también alcanzaron a los establecimientos educativos. La escuela primaria de Ataliva sufrió anegamientos, por lo que las autoridades resolvieron suspender las clases del turno tarde y solicitar a las familias que retiraran a los alumnos que asistían durante la mañana.
Además de los daños en el casco urbano, existe preocupación por las posibles pérdidas en las explotaciones agropecuarias de la región, donde el granizo pudo haber afectado cultivos e instalaciones rurales.
Granizo del tamaño de un huevo en Rafaela
En Rafaela, las primeras precipitaciones comenzaron alrededor de las 8 de la mañana, acompañadas por episodios de granizo cuya intensidad varió considerablemente entre los distintos sectores de la ciudad.
En la zona sur, vecinos registraron piedras de hielo de dimensiones similares a las de un huevo, mientras que en otros barrios el granizo se acumuló sobre calles, patios y espacios abiertos.
Las imágenes difundidas durante la mañana mostraron vehículos con daños y sectores de la vía pública cubiertos por piedras de hielo.
Según los registros de la estación local del Servicio Meteorológico Nacional, entre las 8 y las 9 se acumularon cinco milímetros de lluvia, aunque el fenómeno tuvo características muy diferentes según la zona.
La granizada también afectó a Colonia Bigand, Susana y Ramona, donde se reportaron piedras de tamaño considerable y daños materiales.
En el norte santafesino, el granizo provocó la muerte de animales
Las consecuencias más graves para la producción rural se registraron en sectores del norte provincial.
En la zona rural de Vera, particularmente en el paraje Kilómetro 29, vecinos informaron sobre una intensa caída de granizo en seco, es decir, sin precipitaciones de lluvia durante los primeros momentos del fenómeno.
Según testimonios de habitantes del lugar, el impacto de las piedras provocó la muerte de gallinas.
Una situación todavía más grave se produjo en Fortín Olmos, departamento Vera, donde una tormenta de granizo que se extendió durante aproximadamente quince minutos dejó importantes pérdidas.
De acuerdo con los reportes locales, las piedras de hielo provocaron la muerte de ovejas, cabras, gallinas y patos, además de arrasar cultivos y ocasionar daños en el techo de una vivienda familiar.
La magnitud de las pérdidas agropecuarias todavía deberá ser evaluada, especialmente en aquellos establecimientos donde los animales y cultivos quedaron directamente expuestos al temporal.
Voladuras de techos, árboles caídos y cortes de electricidad
Los fuertes vientos que acompañaron a las tormentas también ocasionaron daños en instalaciones y servicios esenciales.
En el departamento Castellanos, la voladura de un techo afectó el suministro eléctrico y provocó interrupciones en Ataliva, Galisteo, Humberto Primo, Constanza y Virginia.
En distintas localidades se registraron árboles caídos, daños en viviendas y vehículos, además de acumulación de agua en calles y caminos.
Los equipos de Defensa Civil comenzaron a intervenir en las zonas más comprometidas, principalmente para atender los anegamientos, retirar árboles y evaluar los daños ocasionados por el fenómeno.
Alerta naranja: advierten por nuevas tormentas fuertes y ráfagas de hasta 90 kilómetros por hora
Mientras las localidades afectadas comenzaban a evaluar las consecuencias del temporal, el Servicio Meteorológico Nacional mantenía para la tarde de este jueves una alerta naranja por tormentas en los departamentos Belgrano, Castellanos, Las Colonias y San Martín.
La advertencia contempla la posibilidad de tormentas fuertes, algunas localmente severas, acompañadas por abundantes precipitaciones en períodos breves, actividad eléctrica frecuente, caída de granizo de distintos tamaños y ráfagas de viento que podrían alcanzar los 90 kilómetros por hora.
Según el organismo nacional, se esperan acumulados de lluvia de entre 60 y 100 milímetros, con posibilidad de superar esos valores de manera puntual.
Durante la mañana, buena parte de la región se encontraba bajo alerta amarilla, pero el nivel fue elevado a naranja para la tarde ante el riesgo de fenómenos de mayor intensidad.
El alerta naranja representa la posibilidad de eventos meteorológicos peligrosos para la sociedad, los bienes y el ambiente, por lo que se recomienda extremar las precauciones, evitar desplazamientos innecesarios durante las tormentas y mantenerse informado a través de los canales oficiales.
