
El joven había sido trasladado a la Comisaría 4ª por una infracción al Código de Convivencia, pero al ingresar a la dependencia los policías advirtieron que estaba señalado en una denuncia presentada por su propia abuela, de 78 años. La Justicia investiga el caso.
Un joven de 25 años quedó a disposición de la Justicia luego de que personal de la Comisaría 4ª de Fray Luis Beltrán detectara que estaba vinculado a una denuncia por robo y daños presentada por su propia abuela, quien aseguró haber sido víctima de reiteradas sustracciones mientras permanecía internada en un centro de salud de Rosario.
Según se informó, el procedimiento tuvo lugar alrededor de las 13 del jueves, cuando efectivos policiales trasladaron a Eduardo F., de 25 años, a la sede policial en aplicación del artículo 10 bis del Código de Convivencia.
Al momento de su ingreso, los uniformados verificaron la existencia de actuaciones sumariales iniciadas previamente por una mujer de 78 años, abuela del demorado. En su denuncia, la víctima manifestó que entre el 21 de julio y el 3 de agosto -período en el que permaneció internada en un establecimiento sanitario de Rosario- desconocidos ingresaron a su vivienda de calle Guayaquil al 700 y provocaron daños, además de sustraer distintos elementos.
La mujer señaló como presuntos responsables a dos de sus nietos: el joven que había sido trasladado a la dependencia policial y un hermano de éste.
Tras tomar conocimiento de los antecedentes, el personal policial dio intervención a la fiscal en turno, quien dispuso que las actuaciones sean caratuladas preventivamente como averiguación de hecho, mientras se analizan las medidas procesales a seguir y se define la situación legal del imputado.
La investigación continúa para determinar la participación de los sospechosos y establecer con precisión los elementos que habrían sido sustraídos del domicilio de la denunciante.
