Dos hombres y una mujer son juzgados por hechos ocurridos en septiembre de 2024, cuando Gendarmería Nacional realizó un procedimiento en calle Silvestre Begnis al 300. Se secuestraron más de 1,2 kilos de cocaína, más de medio kilo de marihuana, dinero en efectivo, una pistola 9 milímetros y elementos utilizados para el fraccionamiento de estupefacientes.
Comenzó el juicio oral contra tres personas acusadas de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización y delitos vinculados con la posesión ilegal de armas de fuego, en una causa que se originó a partir de un procedimiento realizado por Gendarmería Nacional Argentina en septiembre de 2024, en un sector de la ciudad de San Lorenzo cercano al arroyo.
En el debate, que se desarrolla en el ámbito de la Fiscalía Regional 2, interviene la jueza de Primera Instancia Fabiola Piemonte, mientras que la acusación está a cargo de la fiscal Melisa Serena, quien solicitó una pena de 12 años de prisión para cada uno de los tres imputados.
Los acusados fueron identificados como Verónica Y., Cristian A. y Juan A., a quienes la Fiscalía atribuye delitos relacionados con la tenencia de drogas destinadas a su comercialización, tenencia ilegal de arma de guerra y encubrimiento por receptación dolosa, bajo las modalidades de participación y concurso de delitos establecidas en la acusación.
Intentaron ingresar a una vivienda al advertir la presencia de Gendarmería
El hecho que dio origen a la investigación ocurrió el lunes 16 de septiembre de 2024, alrededor de las 21.30, cuando efectivos de Gendarmería Nacional realizaban tareas en inmediaciones de calle Silvestre Begnis al 300 de San Lorenzo.
Según la reconstrucción presentada por la Fiscalía, Cristian A. y Verónica Y. se encontraban sentados en la vereda cuando advirtieron la presencia de los uniformados e intentaron ingresar rápidamente a una vivienda del sector.
Ante esa situación, los gendarmes les impartieron la voz de alto, que ambos acataron. Durante la intervención, los efectivos observaron que tenían una caja de cartón que contenía sustancias estupefacientes fraccionadas y dinero en efectivo.
Mientras se desarrollaba el procedimiento, salió del inmueble un tercer hombre, identificado como Juan A., quien también fue interceptado y aprehendido por los uniformados.
La intervención permitió avanzar con el secuestro de distintos elementos que, de acuerdo con la hipótesis fiscal, estaban vinculados con una actividad de comercialización de drogas.
Cocaína, marihuana, dinero y una balanza de precisión
Entre los elementos incorporados a la investigación se contabilizaron 544,8 gramos de marihuana fraccionada y un paquete de 1.170,5 gramos de cocaína, que se encontraba abierto y manipulado para su división en porciones más pequeñas.
El paquete fue localizado dentro de un balde similar a los utilizados para pintura, donde también se hallaron una balanza de precisión y dinero en efectivo.
Asimismo, se secuestró una suma de 1.499.820 pesos, además de un rifle de aire comprimido calibre 5,5 milímetros, que se encontraba descargado.
Para la Fiscalía, las características del material incautado, especialmente la cantidad de estupefacientes, su presentación y la existencia de instrumentos de pesaje, constituyen elementos relevantes para sostener la acusación de tenencia con fines de comercialización.
El allanamiento permitió encontrar una pistola 9 milímetros y más droga
La investigación continuó al día siguiente, el 17 de septiembre de 2024, cuando se ejecutó una orden de allanamiento en una vivienda ubicada en inmediaciones del arroyo y avenida Silvestre Begnis.
Durante la requisa, los efectivos encontraron numerosas bolsas de nylon que, según la acusación, estaban destinadas al fraccionamiento de sustancias.
Uno de los hallazgos más importantes se produjo debajo de un mueble modular, donde se secuestró una pistola semiautomática Bersa calibre 9 milímetros, con la numeración suprimida y 11 cartuchos intactos.
En el inmueble también se encontró una pequeña planta de marihuana en una maceta, mientras que en el patio fue localizada una bolsa de consorcio enterrada que contenía un chaleco balístico.
Por otra parte, mediante la intervención de un perro detector, los investigadores hallaron tres envoltorios con una sustancia blanquecina ocultos en el interior de ladrillos huecos de una de las habitaciones.
Los análisis realizados sobre el material arrojaron resultados positivos para cocaína, con un peso total de 61,58 gramos, además de otros 2,25 gramos de marihuana.
De esta manera, el total de sustancias secuestradas durante los procedimientos superó los 1,2 kilos de cocaína y alcanzó aproximadamente 547 gramos de marihuana.
Una pistola con numeración suprimida y una acusación por encubrimiento
Otro de los aspectos centrales del juicio está relacionado con la procedencia de la pistola Bersa TPR9c calibre 9 milímetros encontrada durante el allanamiento.
Según la Fiscalía, los acusados habrían recibido el arma en una fecha que no pudo determinarse, con conocimiento, o debiendo conocer, que provenía de un hecho ilícito en el que no habían participado.
Por esa circunstancia, la acusación incluye el delito de encubrimiento por receptación dolosa, además de la tenencia de arma de guerra sin la correspondiente autorización legal.
La fiscal Melisa Serena sostiene la responsabilidad penal de los tres imputados y pretende que sean condenados a 12 años de prisión cada uno.
Con el inicio del debate oral, la causa ingresó en una etapa decisiva, durante la cual deberán examinarse las pruebas reunidas y las responsabilidades individuales atribuidas a los acusados.
La resolución quedará en manos de la jueza Fabiola Piemonte, una vez concluida la producción de pruebas y escuchados los alegatos de las partes.
