El establecimiento tendrá capacidad para 1.152 internos y un diseño orientado a reforzar el aislamiento y el control. La recorrida se realizó durante un encuentro nacional e internacional de ministerios públicos fiscales en Rosario.
La construcción de la nueva cárcel para internos de alto perfil criminal en Piñero fue uno de los puntos de interés de las Jornadas Nacionales e Internacionales de los Ministerios Públicos Fiscales realizadas en Rosario. Fiscales generales de nueve provincias y especialistas internacionales recorrieron las instalaciones y conocieron las características del establecimiento, concebido para reforzar la seguridad y el control sobre su población penitenciaria.
El penal, denominado “El Infierno”, se construye en la Unidad Penitenciaria Nº 8 y tendrá capacidad para alojar a 1.152 internos, distribuidos en pabellones de 48 detenidos cada uno. Su diseño contempla condiciones de aislamiento y circulación destinadas al alojamiento de personas consideradas de alto perfil criminal.

La comitiva incluyó a Giovanni Tartaglia y Daniel Francisco, representantes de la Organización de las Naciones Unidas, quienes también suscribieron un convenio con la Procuración. Acompañaron la visita el ministro de Justicia y Seguridad, Pablo Cococcioni; el secretario de la Unidad Ejecutora en Infraestructura, Diego Leone, y la fiscal general del Ministerio Público de la Acusación, María Cecilia Vranicich, entre otras autoridades.
El diseño y la seguridad, bajo la mirada de los fiscales
Tras recorrer las obras, el fiscal general de la Ciudad de Buenos Aires, Martín López Zavaleta, destacó la magnitud del proyecto y las decisiones aplicadas en su construcción.
“Nos parece impresionante, es una obra descomunal. Se advierte mucho profesionalismo en el diseño y muchas ideas aplicadas en su construcción. Estamos todos gratamente sorprendidos por lo que conocimos”, expresó.
Por su parte, el procurador general de Río Negro, Jorge Crespo, puso el acento en las condiciones previstas para la seguridad y el funcionamiento del establecimiento.

“He conocido otros penales, pero ninguno con las pretensiones de este en materia de seguridad, circulación, funcionamiento y modalidad de detención. Es único en el país; no conozco otro con estas características”, aseguró, al calificar la iniciativa como “una obra inimaginable”.
Crespo vinculó la construcción del penal con la conflictividad que atravesó Rosario en años anteriores y sostuvo que la respuesta frente a ese escenario requiere la participación de distintos organismos estatales. “Paso a paso se va logrando controlar la situación, con mucho esfuerzo de todos los organismos del Estado”, señaló.

Evaluaciones sobre la situación de Rosario
Durante el encuentro, los funcionarios también intercambiaron opiniones sobre las políticas de seguridad y persecución penal implementadas en Rosario.
López Zavaleta afirmó que, en las conversaciones entre los participantes, se abordaron los cambios registrados en la ciudad y la respuesta a situaciones de violencia. “Se nota que la realidad cotidiana es totalmente diferente”, consideró.
En ese sentido, valoró las medidas adoptadas por el Ejecutivo provincial y el Ministerio Público de la Acusación, y destacó la coordinación entre ambos. “Cuando se desarrollan políticas públicas coordinadas entre los poderes, los resultados siempre son positivos”, sostuvo.

Crespo coincidió en esa evaluación y remarcó el trabajo conjunto entre las fuerzas de seguridad, el gobierno y los fiscales. A su entender, esa articulación contribuyó a reducir la violencia criminal y a mejorar la vida cotidiana de los rosarinos.
Intercambio de experiencias frente al delito complejo
Las jornadas fueron organizadas por el Ministerio Público de la Acusación de Santa Fe, el Consejo General de Procuradores y Fiscales Generales de la República Argentina y el Consejo Federal de Política Criminal.
El programa de las dos jornadas incluyó paneles sobre organizaciones criminales, narcocriminalidad y microtráfico, análisis criminal, persecución penal estratégica, violencia de género, litigación ambiental, responsabilidad penal adolescente y cibercrimen. También contó con exposiciones de especialistas de Italia, Chile y Estados Unidos.

López Zavaleta destacó que estos espacios permiten compartir modelos de trabajo, identificar dificultades y aprender de las experiencias de otras jurisdicciones. Como parte de ese intercambio, señaló que la Ciudad de Buenos Aires avanza en la construcción de módulos penitenciarios y en la consolidación de su propio servicio penitenciario.
