Calabazas, disfraces, máscaras y artículos para decorar vidrieras se encuentran entre los productos más buscados. Según relató Marina Cucit, titular de Sticker, la celebración genera cada año más movimiento y suma a chicos y adultos.
La proximidad de Halloween genera buenas expectativas en comercios de San Lorenzo que ofrecen disfraces, accesorios y artículos de decoración. Una comerciante de la ciudad aseguró que las ventas vienen evolucionando favorablemente y destacó que cada vez más familias participan de la celebración del 31 de octubre.
Según explicó Marina, la demanda incluye tanto a quienes buscan accesorios para disfrazarse como a comerciantes que preparan sus vidrieras y espacios de atención al público. En el rubro papelera, mencionó especialmente la venta de banderines, globos y elementos decorativos.
“Cada vez el movimiento es mayor”, señaló al describir una fecha que, de acuerdo con su experiencia, fue ganando importancia para la actividad comercial. Consultada sobre las expectativas respecto del año pasado, manifestó que son mejores y las vinculó con el creciente entusiasmo del público.
Entre los artículos más buscados aparecen las calabazas, junto con disfraces y accesorios infantiles. También mencionó las telarañas decorativas, los tutús y las máscaras, incluidas algunas que incorporan luces led.
La comerciante explicó que todos los años refuerzan la disponibilidad de calabazas debido a la demanda. Además, indicó que, aunque algunas compras se concentran cerca de la fecha, hay clientes que aprovechan sus visitas al negocio para llevar accesorios con anticipación.
Otro de los cambios que destacó es la participación de los adultos. Según relató, las recorridas por el centro ya no involucran solamente a los chicos: también se suman padres y otros integrantes de las familias, en ocasiones con sus propios disfraces.
Para la entrevistada, el atractivo de la celebración está relacionado con compartir una salida y ofrecer una propuesta recreativa a los más pequeños. “Los chicos quieren disfrazarse y salir a pedir caramelos”, expresó.
En ese marco, contó que desde el comercio también acompañan la jornada: reciben a quienes pasan por el local y se disfrazan para participar de una tarde que combina recorridas por el centro, golosinas y diversión.
