Un hombre de 56 años, identificado como Óscar del Rosario, lucha por su vida en el Hospital Eva Perón de Granadero Baigorria luego de haber recibido dos puñaladas en el tórax y el abdomen durante la noche del pasado sábado 31 de octubre.
El violento episodio ocurrió en el frente de su vivienda de calle Pitón 1952. Según contó a SINTESIS su esposa, Noelia Analía Capiakí, la agresión se desencadenó como secuela de un hecho de inseguridad ocurrido diez días antes, cuando a su hijo de 15 años le robaron la bicicleta, una gorra y el calzado en una plaza local.
De acuerdo con el relato de Noelia, en la noche del sábado el joven agredido se cruzó con el presunto autor del robo -hijo de un vecino- y se enfrentaron a golpes de puño en la vía pública, tras lo cual, regresó a su casa a contarles a sus padres lo sucedido.
Minutos después, una turba de aproximadamente 20 personas (siete adultos y una docena de menores) arribó al domicilio de la familia Del Rosario arrojando piedras y agrediendo verbalmente a los ocupantes.
En medio del tumulto, un adulto del grupo agresor le propinó un cachetazo al menor de 15 años. Óscar del Rosario, padre del joven, intervino de manera pacífica pidiendo que cesaran las agresiones y el lanzamiento de piedras. En ese instante, y sin mediar discusión previa con la víctima, un sujeto identificado por la familia como Ezequiel D. le asestó dos puñaladas de frente a la altura del tórax y del abdomen.
Mientras los agresores se dispersaban tras el ataque, la víctima fue trasladada de urgencia en motocicleta por su propia esposa hacia el Centro de Salud Catalina Salomón. Debido a la gravedad de las lesiones -que incluyeron perforación de intestino grueso y una hemorragia masiva-, fue derivado de inmediato al Hospital Eva Perón de Granadero Baigorria, donde fue intervenido quirúrgicamente. Allí permanece internado en estado crítico bajo pronóstico reservado.
Pedido de justicia y temor a represalias
La esposa de la víctima denunció inacción policial tanto en la noche del hecho, afirmando que los llamados al 911 no tuvieron respuesta oportuna, como en el avance de la investigación. A pesar de haber radicado la denuncia formal e identificado con nombre, apellido y domicilio al presunto agresor, el sospechoso continúa en libertad.
"Pido justicia por Óscar del Rosario; esto fue un intento de homicidio, lo vino a matar", manifestó Noelia, quien además expresó su profundo temor por la seguridad de sus hijos menores debido a constantes amenazas y provocaciones por parte del acusado y sus allegados al transitar por el frente de la vivienda
