
El perro detector de la PDI localizó droga que había sido escondida debajo de un cajón durante uno de los cuatro procedimientos realizados en la zona sur de la ciudad de Rosario. Dos personas fueron aprehendidas y también se secuestraron celulares, anotaciones y psicofármacos.
El olfato de “Kenzo”, uno de los perros detectores de la Policía de Investigaciones (PDI), resultó determinante para localizar cocaína y marihuana durante una serie de allanamientos realizados en la zona sur de Rosario, en el marco de una investigación por presunto microtráfico de estupefacientes.
En total se concretaron cuatro procedimientos, que estuvieron a cargo de la PDI, grupos tácticos de la Policía de Santa Fe y las Tropas de Operaciones Especiales (TOE), con la par
ticipación de la División Canes Detectores.
Los operativos culminaron con la aprehensión de Pamela P., de 44 años, y Brian M., de 27, además del secuestro de sustancias presumiblemente estupefacientes, teléfonos celulares, anotaciones y comprimidos de un fármaco psicotrópico.
La investigación, en la que interviene la fiscal Brenda Debiasi, se inició a partir de distintas incidencias relacionadas con una presunta actividad de comercialización de drogas. De acuerdo con la información oficial, las tareas investigativas y diferentes intervenciones obtenidas por el Ministerio Público de la Acusación permitieron detectar supuestas maniobras de venta y establecer la vinculación de varios domicilios con la actividad investigada.
Con esos elementos se dispusieron allanamientos en Madre Cabrini al 2700, Pasaje Blanes al 2500 y dos inmuebles ubicados en Corralito al 5800, todos en la zona sur de Rosario.

“Kenzo” marcó el lugar donde estaba escondida la droga
Uno de los procedimientos más relevantes se desarrolló precisamente en una de las viviendas de Corralito al 5800. Allí ingresó personal de la División Canes Detectores de la PDI junto a “Kenzo”, entrenado para la búsqueda de sustancias.
Durante el recorrido por el inmueble, el animal realizó una marcación positiva que condujo a los investigadores hasta un sector ubicado debajo de un cajón. Allí encontraron una bolsa que contenía distintos envoltorios con sustancias sospechosas.
Según detallaron oficialmente, fueron secuestrados 12 envoltorios y una bolsa tipo ziploc con una sustancia blanquecina presumiblemente cocaína, además de cuatro envoltorios y otra bolsa con material vegetal que sería marihuana.

En el mismo procedimiento también fueron hallados 10 comprimidos de un fármaco psicotrópico, teléfonos celulares y anotaciones consideradas de interés para el avance de la causa.
En los restantes domicilios allanados, los investigadores incautaron otros teléfonos y documentación vinculada con la pesquisa, aunque no se adoptaron medidas procesales contra los demás moradores.
Las actuaciones quedaron en manos de la fiscal Debiasi, mientras continúa la investigación destinada a determinar el alcance de las presuntas maniobras de comercialización de estupefacientes detectadas en la zona.
