Integrantes de la Promoción 40 de la Fuerza Aérea Argentina llegaron a la ciudad para descubrir una placa conmemorativa en honor al Libertador. Entre ellos, veteranos de la Guerra de Malvinas que compartieron conmovedores testimonios sobre los combates de 1982, sus compañeros caídos y el legado de quienes lucharon por la independencia nacional.
La historia de los héroes de la independencia y la de quienes defendieron la soberanía argentina en las Islas Malvinas se encontraron en San Lorenzo, en una ceremonia cargada de simbolismo y emoción. Integrantes de la Promoción 40 de la Fuerza Aérea Argentina visitaron la ciudad para rendir homenaje al general José de San Martín mediante el descubrimiento de una placa conmemorativa, en reconocimiento a su figura y al legado que dejó a las generaciones de militares argentinos.

Durante la actividad, los visitantes también entregaron presentes al intendente Leonardo Raimundo y a la Asociación Cultural Sanmartiniana de San Lorenzo, en un gesto de reconocimiento a la tarea de preservar la memoria del Padre de la Patria.
Sin embargo, más allá del protocolo, el encuentro tuvo una significación particular: entre los integrantes de la promoción se encontraban veteranos de la Guerra de Malvinas, hombres que participaron directamente de los combates de 1982 y que llegaron a la ciudad histórica para honrar a quienes, casi dos siglos antes, habían luchado por la libertad de la Nación.

Un puente entre los héroes de ayer y los de Malvinas
El brigadier Eduardo Valis, integrante de la Promoción 40, explicó que la visita respondió a un anhelo que sus compañeros mantenían desde hacía tiempo. "Para la Promoción 40 es un viejo anhelo rendir homenaje al general San Martín. Siempre, en nuestra formación en la Escuela de Aviación, San Martín fue un referente", expresó.
Valis destacó que el grupo mantiene fuertes vínculos de camaradería y desarrolla periódicamente encuentros y actividades, aunque consideró que la visita a San Lorenzo tenía un significado especialmente profundo.
La promoción reúne a brigadieres, comodoros, aviadores militares, ingenieros y especialistas en diferentes sistemas de armas. Pero posee, además, una característica que sus integrantes consideran distintiva: entre sus filas hay veteranos de Malvinas y compañeros que perdieron la vida durante el conflicto del Atlántico Sur.
"Esta es una promoción probada en combate. Tenemos veteranos de guerra y héroes caídos. Queremos hacer esa simbiosis y rendirle al general San Martín el homenaje que corresponde", sostuvo.
Para el brigadier, la ceremonia representó mucho más que un reconocimiento institucional. "Es una singularidad que héroes contemporáneos, veteranos contemporáneos, le rindan homenaje a un héroe de nuestra historia. Es como un puente que queremos establecer. Ese es el gran motivo por el que estamos acá", afirmó.
Valis también recordó su propia vocación militar, que comenzó cuando tenía apenas 16 años, impulsada por su interés en la aviación y el deseo de servir al país.

Malvinas, el recuerdo de una guerra que nadie esperaba
Uno de los testimonios más conmovedores de la jornada fue el de Carlos, veterano de Malvinas y piloto de los aviones de combate A-4B Skyhawk, que operaban desde la V Brigada Aérea de San Luis.
Durante la entrevista, el excombatiente repasó parte de su trayectoria militar y recordó que, antes de Malvinas, había atravesado otro momento de extrema tensión: el conflicto del Canal de Beagle con Chile, en 1978.
Según relató, integraba una escuadrilla que tenía asignada una misión de ataque contra una base chilena, en el marco de un enfrentamiento que finalmente pudo evitarse mediante la intervención diplomática del Vaticano.
"Hubiera sido catastrófico para los países vecinos y hermanos, que hemos luchado juntos hasta por la independencia", reflexionó.
Cuatro años después, la guerra de Malvinas sorprendió a los pilotos argentinos.
El veterano explicó que, si bien contaban con preparación militar para entrar en combate, no disponían de toda la infraestructura, la logística ni la doctrina específica necesarias para enfrentar a una fuerza naval de las características de la británica.
"No estábamos preparados con la infraestructura y la logística necesaria para atacar buques. Entonces hubo que cambiar hasta la doctrina del ataque y nos tuvimos que ir acomodando a medida que se desarrollaba el conflicto", recordó.
Durante las primeras semanas de abril de 1982, los pilotos estudiaron las características de los buques británicos y sus sistemas defensivos, utilizando incluso manuales de embarcaciones similares que integraban la Armada Argentina.
La diferencia tecnológica era considerable, pero el espíritu de quienes participaron de las misiones aéreas se sostuvo, según explicó, en la convicción de estar defendiendo al país.
"Le pusimos muchas ganas, mucho ímpetu, con los deseos de triunfar y de defender la bandera por nuestro juramento. Sentíamos que había todo un pueblo argentino que nos apoyaba, que nuestras espaldas no estaban descubiertas, sino que había toda una Nación", manifestó.

Las camas vacías: uno de los recuerdos más dolorosos de la guerra
El momento más emotivo de su relato llegó cuando recordó a los compañeros que no regresaron de las misiones. De acuerdo con su testimonio, de los 32 pilotos que integraban su grupo, nueve murieron durante la guerra.
Entre ellos se encontraba Fausto Dabasi, un amigo muy cercano con quien había ingresado a la escuela militar en 1971 y compartido buena parte de su juventud. "Éramos muy amigos desde chicos. Veníamos de cunas pobres y nos juntábamos mucho. A él lo sentí muchísimo cuando lo derribaron. Cayó cerca de Darwin y fue tremendo el golpe", recordó.
Pero hubo una imagen que quedó grabada para siempre en su memoria: las habitaciones de los pilotos, donde las camas de quienes habían muerto comenzaban a quedar vacías.
A medida que avanzaban los combates y se acumulaban las pérdidas, aquellas ausencias se convertían en un recordatorio permanente de la tragedia. "Veíamos en las habitaciones que había camas que quedaban libres", relató.
Fue entonces cuando el médico del grupo aéreo dispuso retirar esas camas y reorganizar los dormitorios para reducir el impacto psicológico que provocaba observar los lugares vacíos de los compañeros caídos.
La medida buscaba sostener emocionalmente a quienes debían continuar volando y enfrentando misiones de las que tampoco tenían certeza de regresar.
El veterano reconoció que, con el transcurso de los combates y ante la superioridad tecnológica británica, los pilotos comenzaron a imaginar cuál podía ser el desenlace. "Nosotros ya suponíamos cuál era el final, pero no había otra cosa que combatir", expresó.
San Martín, el ejemplo que permanece
A más de cuatro décadas de aquella guerra, el veterano llegó a San Lorenzo para participar de un homenaje que, según sus propias palabras, tiene un significado profundamente personal. Para él, San Martín y Manuel Belgrano representan ejemplos extraordinarios de compromiso, sacrificio y entrega por la Nación.
"San Martín es nuestro ídolo máximo, a quien siempre estaremos agradecidos por la libertad que nos dio", señaló.
También destacó que los próceres de la independencia enfrentaron enormes dificultades personales, enfermedades y conflictos políticos, pero nunca abandonaron sus convicciones ni sus responsabilidades.
"San Martín y Belgrano son próceres que están más allá de nuestra imaginación. A pesar de sus enfermedades y de que la política les daba la espalda, estaban siempre al frente para darnos la libertad y la independencia de nuestros pueblos", reflexionó y agregó que el legado que dejaron resulta tan inmenso como difícil de igualar.
La visita de la Promoción 40 adquirió así una dimensión que trascendió el descubrimiento de una placa conmemorativa. En la ciudad donde San Martín y sus granaderos protagonizaron el combate del 3 de febrero de 1813, hombres que también conocieron el sacrificio de la guerra se reunieron para rendir tributo a quienes construyeron los primeros capítulos de la independencia argentina.
Dos generaciones separadas por casi dos siglos, unidas por la memoria, el sentido del deber y el reconocimiento a quienes entregaron su vida por la Patria.
Como resumió el piloto veterano de Malvinas, al explicar el motivo de su presencia en San Lorenzo: "Estamos hoy para brindarle un homenaje a nuestro general San Martín y a los granaderos que cayeron acá".
