Ángel Nanzer recibe la distinción que entregan Adriana Gaitán y César Ríos (Asoc. Sanmartiniana). A su lado, el intendente Raimundo
El exdirector de Cultura de la Municipalidad de San Lorenzo recibió la máxima distinción que entrega la Asociación Cultural Sanmartiniana local. Tras 35 años de trabajo en el área, expresó su orgullo por el reconocimiento y destacó la profunda vinculación de la ciudad con San Martín y con algunos de los acontecimientos centrales de la historia argentina.
La conmemoración por el 176º aniversario del paso a la inmortalidad del general José de San Martín dejó este lunes un momento particularmente emotivo en el Museo Histórico del Convento San Carlos. La Asociación Cultural Sanmartiniana de San Lorenzo entregó su máxima distinción, “El sable corvo de San Martín”, al licenciado Ángel Nanzer, quien durante 35 años estuvo al frente del área de Cultura de la Municipalidad de San Lorenzo.
Finalizada la ceremonia, Nanzer dialogó con SÍNTESIS y resumió sus primeras sensaciones en dos palabras: orgullo y honor.
“Mucho orgullo, un gran honor. Principalmente por haber trabajado tantos años en la Dirección de Cultura, 35 años, y haber trabajado tanto por este reconocimiento que la ciudad siempre le hace a San Martín”, expresó.
Para quien durante más de tres décadas tuvo una participación directa en el desarrollo de la política cultural de San Lorenzo, la distinción adquiere además un significado especial por provenir de una institución dedicada precisamente a preservar y difundir el legado sanmartiniano. “Tener esta distinción me llena de orgullo”, remarcó.
Nanzer junto a Adriana Gaitán y su familia en la sede de la Asociación Cultural Sanmartiniana de San Lorenzo
El valor de ver aquello que quedó
Los 35 años de Nanzer al frente del área municipal estuvieron atravesados por numerosas iniciativas culturales y por un fuerte trabajo relacionado con la preservación del patrimonio histórico de San Lorenzo, particularmente mediante el desarrollo de sus museos y espacios vinculados con la historia de la ciudad.
Consultado acerca de lo que significa observar hoy el funcionamiento de proyectos que comenzaron durante aquellos años de gestión, Nanzer reconoció que esa continuidad también constituye una satisfacción personal.
“Hoy se ven funcionar y también me da mucha alegría, porque se pudo hacer mucho. Gracias a Dios, se pudo hacer mucho”, señaló.
Su reflexión conduce inevitablemente a una característica que distingue a San Lorenzo: buena parte de su identidad cultural se encuentra atravesada por la figura del Libertador y por el único combate que San Martín libró en el actual territorio argentino.
Ante la observación de que hablar de cultura en San Lorenzo significa, en gran medida, hablar también de San Martín, Nanzer fue contundente: “Es San Martín, es San Martín, sí”.
“La historia nos eligió”
Más allá de la figura del Padre de la Patria, Nanzer amplió su mirada hacia el propio lugar que San Lorenzo ocupa dentro de la historia nacional.
“La historia nos eligió para recordar ese acontecimiento tan importante militar y el paso por este convento, que también en ese entonces era todo en esta región”, sostuvo.
El exfuncionario destacó que el Convento San Carlos y su entorno no fueron escenario únicamente del Combate del 3 de febrero de 1813, sino también un punto relevante dentro de una región por la que transitaron numerosas figuras vinculadas con la construcción de la historia argentina.
“Por aquí han pasado los grandes de la historia argentina. Siempre, de una manera o de otra, se elegía este lugar de encuentro también”, manifestó.
En ese recorrido histórico, Nanzer reservó además un lugar especial para la Orden Franciscana y su influencia sobre el desarrollo de San Lorenzo. “Los sacerdotes franciscanos han dejado también un legado muy importante en la ciudad”, destacó.
Así, el reconocimiento recibido durante la ceremonia del 17 de agosto terminó reuniendo dos dimensiones de una misma historia. Por un lado, la trayectoria personal de Ángel Nanzer y sus 35 años dedicados a la gestión cultural; por otro, la responsabilidad que implica trabajar con un patrimonio que excede las fronteras de San Lorenzo y forma parte de la memoria histórica argentina.
Por eso, recibir el sable corvo simbólico en el interior del Convento San Carlos tuvo para Nanzer un significado que fue mucho más allá de una distinción personal. Fue también una forma de reconocer décadas dedicadas a preservar y difundir aquello que él mismo sintetizó en una frase: “La historia nos eligió”.
